Habla con ganas de callarse Doña Credencia...escucho sus palabras e imagino aquellos momentos de luces sobresaturadas, calor y moscas:
"Recorre las calles de Almadormida el vendedor Goush.
Vende productos traídos de más allá de las fronteras, de las tierras hiperbóreas de Noruega y del corazón caliente de la Casiopea macedonia.
Arrebata a chiquillos con sus dulces de desconocido sabor y a mujeres con su sonrisa aria y arisca. Viene de más allá de Aparicio y ha mercado de largo, al menos tres o cuatro años, en Hería sin entrar en la comarca rica y principal. Viene alzado en coturnos insoportables que le levantan y le hacen visible. Viene siempre buscando rincones para aposentarse, parar el sol y hacer su habla lenta. Los cotes del monte bien le conocen, sabe oir al viento y recoger su enseñanza, sabe vislumbrar en oscuro, conoce los congostos caminos y sus polvaredas comentadoras de arriero aburrido.
Vende también en su camioncito venido a menos libros de interés que congregan atención en el siempre ilustrado pueblo de Almadormida. Incluso el alcalde baja a la calle para ver el revuelo del extranjero pelirrojo.
Luego, y después, sería común ver al pelirrojo de mala estampa por las calles, hasta aposentarse, junto con sus productos, cenefas, libros y parlas en una de las callejas del pueblo. Nunca se arrepintieron lo suficiente.
Libros como aquel de Stondheim sobre el veneno de los árboles, la literatura falsamente hasídica de un llamado Mathias Lubermuller y la Biblia apócrifa y protestante de un francés, Menard, que traía mas texto y menos explicación que la que portaba como devocionario Don Senén ,el pater algo descreído y muy mudo de la iglesia mayor de Almadormida.
En el sagrario de la iglesia junto con el cuerpo de cristo de cereal del que rodeaba Almadormida se encontraba una duda blanda, blanca, pertinaz en el corazón del páter Don Senén, como parte de su atalaje talar Quizás de esa impiedad del pastor nació la duda que alimentó al pelirrojo vendedor, quizás todo fue pura casualidad de llanura, quizás solo el viento y el tiempo.
Goush era un "Snopes" de bajos instintos, revelador de una verdad ignara, atractor de moscas, mozuelas y mozos vírgenes, soliviantador de ánimos y congratulador de poderosos, el aciago Goush entró en Almadormida el mismo día en el que salieron los pocos ángeles y potencias existentes.
El llanto antes era salado y amargo a partir de ese momento fue ácido y seco...."
Despierto con el callado de Doña Credencia, tras el instante brocal de silencio sentencia: "No quisiera tener que contar más. NO quiero hablar más."
Se va Doña Credencia, hacia la iglesia como buscando santuario. Se va la anciana con la sensación de haber hablado de más.. de mucho más.