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Categoría: Agua

(395) Algo contigo

bonhamled 04/03/2010 @ 04:49

Un recuerdo, un paso del tiempo y una letra de bolero o tango agarrada como una maldita rémora al azogue del espejo de cada mañana, terno barato, cara gris, pelo escaso. Escuchaba en el autobús y en la lata de sardinas percusionada del metro, en el paseo frío pignorado a Enero, en los pasos cadavéricos y en la letra de “Algo contigo”. Era el cantopospuesto de su vida de un amor que no había sido y de un futuro que sin duda sería. Una esperanza en clave imaginaria de imposible. Un amor con patas de araña y cuerpo de niebla.

(389) Los asesinos

bonhamled 30/12/2009 @ 02:53

Los hechos aparecierpm como un sueño turbio bajo el tremedal labrado de la jungla de los Mohler. Una zanja grande y sucia, rellena con algunas de las últimas lluvias que cayeron allí donde el este y el oeste se unen.

La policía llegó a la granja de los Mohler a las cuatro de la tarde, tras la llamada que, luego se rastreó, en una cabina de Manhasttan, concretamente esa que está  en West End Avenue en la esquina entre las calles 66 , 90 ,100 y 101. Nadie recordó, un mes después si un hombre blanco de mediana edad y con una jersey marrón y unos vaqueros gastados hizo aquella llamada y, posteriormente tomó un taxi hacia el aeropuerto JFK.  Los cuerpos llevaban allí al menos una semana por el grado de putrefacción y degradación que presentaban, el olor era terrible pero no presentaban maltrato alguno más que algunas magulladuras y el orificio de entrada de la bala en la cabeza.

Los Mohler, el padre y los cuatro hijos, amanecieron muertos en la zanja , asesinados a quemarropa, point blank decía el informe. El padre, 77 años y los cuatro hijos desde los cuarenta y siete a los cincuenta y cinco. Todos ellos agricultores y que vivían en una casa grande en la propiedad donde fueron encontrados muertos.

La comunidad en la que vivían Bates city, en el condado de Lafayette, estaba muy conmocionada por el suceso, los Mohler habían sido reverendos en algunas iglesias locales, a pesar de que desde hace algún tiempo habían dejado de serlo, se sospechaba que por algún asunto de abuso a niños y era una familia que era respetada dentro del pueblo donde el hijo menor Roland incluso ejercía de médico. La policía de Bates city incluso no descarta que sea un ritual de una banda asesina o satánico.

La policía, según se supo después, ha podido comprobar que los asesinatos han sido realizados por uno o varios asesinos profesionales que acabaron con la vida de Burrell Edward, el padre, y luego de manera consecutiva y cronológica con los diferentes hijos, Burrell Edward Jr (55), David (52), Jared Leroy (48), y por último Roland Neil (47). Las primeras pistas de la autopsia indican que cada uno de ellos fueron narcotizados y atados, previamente a la muerte. Desde la muerte del primero Burrell Edward padre hasta la muerte del último, Roland Neil, transcurrieron, según se supo posteriormente como conclusión del informe forense, al menos treinta y seis horas que se supone que fueron de tortura y angustia aunque no presentan maltrato ni amputación alguna. La polícia del estado supone que la familia fue sometida a algún tipo de interrogatorio gradual con resultado terrible.

El porque los cuerpos aparecieron en la zanja, habiendo transcurrido tanto tiempo en la secuencia fatal de muerte, el porque el asesino se preocupó en abrir la zanja y no cerrarla y, al final, la identidad del asesino o asesinos son misterios que en la actualidad pretender cerrar los investigadores de Missouri junto con especialistas llegados a la zona del FBI.

El cuidado de la excavación de la zanja y la colocación de los cadáveres indicaron a la policía la posible aparición de un ritual sangriento satánico, ya que aparieron agujeros en otros lugares de la finca de los Moehler. Sin embargo la ausencia de cualquier otra marca en los cadáveres y la ausencia de crímenes violentos relacionados con rituales llevaron a pensar a la policía sobre una venganza largo tiempo premeditada

.....

- ¿Donde están?, preguntó amable el que se presentó como el Sr Bonnett.

El padre ya yacía muerto hace cinco minutos y los cuatro hermanos sentados a una silla y amordazados se miraban pensativos, aterrorizados todos morirían si no respondían a ese bien educado caballero con leve acento de la costa este.

El disparo al padre, el la cabeza, solo les llenó de certeza de que estaban sentenciado de muerte y fue tomado como un aviso sin dudas para los hermanos.

Con un gesto Bonnett hizo que tres de sus cómplices se llevaran al hijo mayor, Burrell Edward Jr, y, en terrible infidencia, les indicó a los hermanos que quedaban:

- Su hermano mayor está ya sentenciado a muerte. Y ustedes solo se salvarán si nos dicen donde están enterrados.

Los Mohler presos del pánico empezaron a moverse y a intentar infructuosamente hablar a pesar de sus mordaza. El mayor de ellos, David, haciendose entender a duras penas y azarado por la circunstancia intentó sobornales para evitarles lo que parecía una muerte segura. El Señor Bonnett siempre sin perder la calma les señaló el suelo de la parte trasera de la casa y le dijo:

- No pierda el tiempo David, su hermano ya está diciéndole a mis colaboradores donde están enterrados , para salvarse y condenarles a ustedes, solo si me lo indican antes el lo que busco se salvarán.

David Mohler presa del temor más atávico, el de perder la vida, indicó que lejos de allí, es donde papá y Roland solían hacer el ritural de olvido y encantamiento, pero que nunca supo donde habían enterrado ni a los niños nacidos ni a las adúlteras hijas de Gomorra.

El Sr Bonnett se levantó con un ademán pensativo y le indicó a David que le siguiera, en ese momento el sicario que guardaba el arma, le desató y con pasos mareados se dirigió a los árboles cercanos. Bonnett se quedó pensando en las recientes palabras de David y le sentenció a muerte.

....

Se escuchó un grito ahogado y un chasquido sordo de pistola y Jared Leroy murió, junto a el una pala y un montón de tierra. Mr Bonnett y los señores Roy, Lobbart y Schanke esperaban que apareciera el primero de los objetos. Bonnett revisó la jarra y el papel medio destruido que concluía y tras la lectura de los primeros párrafos hasta un alma empedernida de mercenario asesino de niños y mujeres se estremeció. En algún lugar de Vermont, la verdadera familia que compartía su apellido vivía en una finca y casa no muy diferente a esa, y la mera presencia de depredadores de esa estirpe: que mezclaba a Dios, los abusos sexuales en su propia familia y otras y el terror, le provocaba ira y asco a partes iguales.

Bonnett se desembarazó de todo sentimiento y emoción y de un puntapié llevó a Jared Leroy al cabo del agujero.

.....

Roland Neil, el más joven de los cuatro hermanos, llevó en sus hombros a  su padre hasta donde yacía su hermano Jared. Luego hizo lo mismo con su hermano Burrell  Jr y por último le costó cargar a David. Los colocó junto al agujero donde horas antes habían encontrada una jarra del olvido.

Roland Neil suponía que su colaboración le aseguraría permanecer con vida pero se equivocaba. El Sr Bonnett le ordenó cabar una trinchera de unos diez metros a partir del punto donde habían encontrado la jarra y en esa zanja abierta empujó, hipando y con el terror en el semblante, los cuerpos de sus hermanos y su padre, ya frío y mojado por el rocío de la mañana.

El Sr Bonnett miró el relój y con sus manos enguantadas en una gamuza negra propia del ejército miró al sol, les quedaba menos de dos horas para la salida del sol.

Tomó su arma y como lo había hecho durante el día anterior en cuatro ocasiones más disparó a Roland Neil no sin acercarse antes a su oido y sin que sus cómplices lo oyeran decirle:

Malditos Mohler, asesinos, pederastas y bastardos, aunque condene mil veces mi alma con esta muerte terrible y sin honor, mereceis pudriros y ser comido por las alimañas.

Disparó su arma y, al instante, todo el grupo se dirigió a la casa Mohler.

.....

Las pesquisas de los investigadores dieron con la primera de las jarras el día del levantamiento de los cadáveres y luego, poco a poco y como si fuera desengranando un puzlle aparecieron cuerpos mutilados, pequeños cuerpos infantiles envueltos en plásticos, algunos de hace más de veinte años y una decena larga de jarras del olvido con las secuencias relatadas de abusos más terribles de las que se tiene memoria.

Los Moehler pasaron a la leyenda del pueblo y nunca se volvió a hablar de ellos, la identidad de los asesinos, el porque habían perpetrado ese abyecto crimen que dejó entrever los más horribles aún de la familia de presbíteros quedó simplemente irresoluta y quienes fueron los verdaderos instigadores y promotores de la serie de asesinatos rondó por Bates city durante un tiempo, luego la rutina y la repetición de los días sustituyeron esa pregunta eterna y dañina por las conversaciones más triviales del día a día.

(367) El pájaro Dodó

bonhamled 12/07/2009 @ 20:23

Mauriciano como el agua o la poca profundidad de aguas. El pajaro dodó se siente a veces albatros otras veces gorrioncillo o cuco. En alguna ocasión deseó ser gigüeña volviendo o yendo a otros lugares.

El pájaro Dodó conocía de su inexistencia futura por esa sensación sinestésica del dolor futuro. Por esa tendencia torpe a dejar de sentir ahora para dejar de hacerlo en el futuro. Almacenar recuerdos hoy para construir un futuro aparentemente más amable. Tamaña tontería, si en el pasado no fuimos nosotros y en el presente, esa línea geométrica imposible, tampoco lo somos ¿Quien nos dice que proyectar nuestros deseos procrastrinadores del hoy al mañana vaya a solucionarnos algo?.

El Dodó vive, hoy no, con esa sensación de posposición para un mañana que no llegará, que no será. Puede que el cambio de las costumbres, los animales humanos o las aristas que pueblan cada recodo de los minutos sean quienes acaben con ellos pero la verdad es que ya están muertos.

Muertos en ese vivir un futuro inexistente añorando una melancolía del futuro que no es. Esa trampa, esa vaciedad huera y torpe solo lleva a encallar el estrave en la rada más rara, la del pasado inexistente, el presente pospuesto y el futuro nostálgico. Un dolor que desemboca, sin cauterización, en la eliminación, la extinción, la muerte hace tiempo.

(339) El honrado naúfrago

bonhamled 09/02/2009 @ 19:25

La soledad se encuentra sola. El sol se escapa de atardeceres con, vete a saber tu, que estrella.

La luna, sola como ella sola, mira de soslayo buscando compañía.

La vida es un andar solitario engañado o guarnecido de pequeñísimas compañías andadoras,

que después de dejadas dan dolor y donde nuestro entender siempre nos deja la semilla de la melancolía más erosiva.

El naufrago, solo, solitario, se encuentra solo, frente al sol, frente al mundo que como batería de enemigos blanden sus rostros fieros mientras se acercan a la carrera hacia él. El solitario respira para oír otros sonidos diferentes al el tum, tum descontador del reloj de su corazón, y el crujir de los engranajes de su cerebro.

La sangre gira sola, las piernas solas te llevan, el amor, sola metáfora del amor a otro en uno mismo, se queda solo. La soledad es el todo, pero un todo solitario, como el último cubito de hielo, como el último metro de noche, como la última copa con la última chica, en el último bar que pisarás. Quizás como la muerte que siempre se viste sola pero que es concurso de multitudes.

(320) Reglas para ir a comer

bonhamled 18/11/2008 @ 18:55
  1. Elegir comedores para comer, los que no se quieren al menos tres veces al día no se quieren nunca y menos querrán al prójimo.
  2. Elegir comedores, no agujeros negros que degluten sin más. Quien renuncia al placer de la comida renuncia al arte de una columna, una cornucopia o un cuadro. Poco se puede sacar de tanta ganga.
  3. Júntese con personas llenas de hambre, de interés y de tiempo. Quienes solo entienden la comida como un intermedio pasan la vida en un intermedio: entre el hecho taumatúrgico del nacer y el metempsicótico del morir.
  4. Escójase la reunión entre amigos, otra cualquier manera no es comer sino des-descomer y eso en público es tan aburrido como escatológico.
  5. Elíjase nunca más de seis personas, es difícil hablar y pensar en politburó. Si se piensa en verdad no se tienen seis personas afines a la mano.
  6. Elijanse y sea elegido entre los que disfrutan por el arte, la filosofía, la literatura, el arte y las personas. El resto ingenieros de lo inútil hablan, respirar y comen lo fútil. No merecen la pena y dan gases.
  7. Pactar de inicio no hablar de controversias cercanas, de política de barricada y tortura, de religión alienante ni de dogmas. Es tan aburrido como verdura hervida sin aliñar y agua de red.
  8. Pensar que la digestión es un acto físico como el copular o el pensar: No arruinemos ese hecho a otro ni a nosotros mismos, nos debilita la salud y nos hace volátiles.
  9. Gustemos de conocer, de probar, de encontrar, de sorprendernos en un crujido, en un sabor agrío o amargo, en un calor o un frío inesperado, en una untuosidad amable. Encontraremos una vía de solución al mundo.
  10. Dejémonos aconsejar, perdamos tiempo en conocer, hablemos con bodegueros, camareros y habituales. En esos peripathos se encuentra la esencia inmanente de la vida.
  11. No se coma nunca de pie salvo que sea liturgia de tapeo. Si es de pie y quieto empobrece, y solo añade si es en movimiento, hábil, deambulante y transhumante.
  12. Mézclese personas, encuéntrese afinidades en la diferencia. Solo por ese ejercicio gimnástico sentado merece la pena. Los homólogos, símiles, clónicos se parecen tanto que en verdad parece que coma uno solo.
  13. Dese al vino si está por haber verdad. Dese a la risa si está por haber inteligencia. Dese al diálogo abierto si está por haber realidad. Dese al tiempo de mesa si está por ser algo memorable y dese al subjuntivo, al condicional y nada al imperativo para servir parla a los demás.
  14. Recuérdese las amantes, las picardías, los amigos, los préstamos no pagados, los plagios sin valor, los escarceos sin éxito, chistes, bromas, libros leídos, teatros vividos, todos ellos son especias que alegran la comida por si andara escasa de gusto.
  15. Procure pagarse a escote, sin huir, o déjese invitar apuntando para pagar la siguiente. Sea siempre generoso. Siembre semilla para repetirlo. Pero que nunca sea demasiado a menudo con los mismos amigos: se hace rutina.
  16. No se imponga "esto si" o "esto no". Dese a la liberalidad de otras personas, no se considere mucho los modales salvo los que afecten a la buena mesa. No se tome en cuenta lo que se dice en postres, algo más en segundos y tómese seriamente lo que se dicen en primeros y entrantes.
  17. Hable poquísimo de uno mismo y solo si es requerido. El hablar de uno mismo es como comer solo pan: alimenta pero no lleva a nada.
  18. Bríndese y gástese botellas por cualquier circunstancia, las oportunidades de juntarse no son muchas, las de brindar a la alegría menos. Quédese en lo artificial, ridículo o infantil del brindis y celebraciones sin porque antes que en ..."Nos dejamos tanto pendiente" trancendentales pero irrecuperables.
  19. Celébrese funerales, bodas, cambios, estancias, estaciones, cumpleaños, lecturas, cambios de gobiernos, divorcios, noviazgos, compras pequeñas, y en general todo lo que sea cambio de párrafo en la vida de cada uno.
  20. Gástese al menos un tiempo de entremés en analizar, pensar, rememorar o descubrir los vinos a tomar. Si se pierde esa batalla será el Borodino de la comida.
  21. Ni carantoñas, ni arrumacos, ni enfrentamientos, ni filias o fobias de canónica mortificación. Hay tiempos para eso, seamos respetuosos de los actos institucionales.
  22. No llegar, no avisar, desdeñar sin gusto, no cuidar al amigo y perderse sin más es un pecado más grande que atentar contra el primer mandamiento o traicionar a la patria en tiempo de guerra. La muerte siempre es poco.
  23. Dense soluciones simples, sencillas, y casi impensadas para los problemas más largos, más complejos y más antañones. Da vida a la conversación y, desengáñese, los que pensaban que es tonto ya lo sabían de antes.
  24. Aquellos que por no comer con tal o cual persona no comen sin duda no merecen comer en reunión. Probablemente no merecen ni siquiera comer porque albergan la pérfida y biliosa insidia de la enemistad.
  25. En la comida sonreír y jacular en exceso resulta tan indigesto como esas salsas terribles de química y procesos que son antesala del enterrador.
  26. Se puede levantar de la mesa para declamar, recitar, representar, indicar pero no para romper el ritmo: es como quebrar la maja desnuda en dos partes.
  27. Cómase solo si no se pueden cumplir las anteriores normas voluntarias de obligado cumplimiento.
  28. Dejar comer a los amigos primero, comparte y cede, da y regala, enseña y muestra, junta y amista. Seguramente al final serás más compartido, cedido, dado, regalado…
  29. Lo caliente caliente, lo frío, frío, lo templado, templado, y los principios categóricos mejor kantianos. Dese algo por definición para, después criticarlo, construirlo o deconstruirlo: la anarquía no tiene ni cocina ni sillas.
  30. La cena y el sueño cercano ha de aligerar todos los principios anteriores.
  31. El pan blando es innegociable, como la justicia, la libertad, la democracia y la amistad.
  32. El estómago no entiende de inmortalidad, ciñámonos a las mantequillas y el pan tierno.
  33. La buena comida siempre predispone al genero humano tanto para la empresa y la industria como para el perdón y la oportunidad.
  34. No vivamos para comer, es simple y torpe, vivamos para llegar a ese momento con amigos.
  35. Con amigos vista, olfato, gusto, tacto y oiío. Dejemos luego para la soledad la intuición intelectual para compartirla en convocatorias sucesivas en espiral riquísima.
  36. La fidelidad en el matrimonio es discutible, al cocinero reprobable, al lugar comprensible, a la persona indispensable y al buen gusto imprescindible.
  37. Comer para vivir, vivir para comer. Vivir como si fuera eterno, comer como si fuera condenado a muerte.
  38. El mucho casi nunca es bueno salvo en lectura, diálogo de amigos y bajada de impuestos. Más vale pocos que piden más que muchos que piden nunca más.
  39. Políticos, sacerdotes, inspectores de hacienda, Militares cerrados, escritores pagados, periodistas amigos de... no disponen nuestra vida. En la comida solo el mago cocinero se apodera de nuestra alma.
  40. Aburrir durante el primer plato es difícil, no se busque el logro olímpico.
  41. Buscar con quien antes que con qué. Sino seremos depredadores sin causa ni fin. Inmerecido e inmerecible.
  42. Conténtese con poco, libérese de mucho, vístase con respeto hacia si y los demás. La comida es un acto único repetido miles de veces.
  43. Rememórese las sinestesias de las reuniones, es la salsa en la que se cuece la carne o pescado algo pasado de la vida.
  44. Resérvese las sobremesas para otros temas. Pero no comprometa lo posterior, la vida, la siesta, los toros, los negocios, las enseñanzas, los paseos, las partidas. La comida pierde sentido si el epílogo es pobre.
  45. No perdamos el tiempo en manteles y alharacas, las necesarias. No perdamos el tiempo en oropel en la comida, las propias. No perdamos el tiempo en discusiones: ningunas.
  46. El apetito, el hambre, la necesidad, son primos discútanse con los ejemplos cercanos.
  47. "Mula vieja y mal comida no resiste la subida" dice el refrán. Puede no ser verdad pero es seguro que no es mentira. Valórese la comida también.
  48. Quien te engaña en la comida te asesinaría tras una esquina. No repetir oportunidad porque la siguiente el cuchillo tendrá más filo.
  49. No se recaliente comida, amistad ni discusión, las ascuas no devuelven el tiempo.
  50. Cultívese un poco el hambre, la curiosidad, la esperanza y la amistad sino la comida con amigos es solo un hecho administrativo.
  51. Háganse ayunos y luego quiébrense. Los pecados vienen en otra cuenta más importante.
  52. Indigestión y borrachera declaran mal tasar, poco criterio y pequeña amistad.
  53. De balde, los cubos, las ollas, los huecos y los cazos. Las personas mejor no.
  54. Comer sin hambre y ganar sin trabajar son pecados más de la piel hacia adentro que hacia fuera: se pagan.
  55. El mundo se perdió por comer lo que no se debía, hablar con quien no se tenía y hacer lo que no se podía. Cuidado que lo próximo es el infierno.
  56. Quien come, habla, piensa y cocina es un exponente de cinco mil años de filosofía. Quien piensa y habla solo de comer es la prueba de que el ser humano es también animal, pero un animal malintencionado.
  57. Malthus es posible que tuviera razón o no, pero no es el tiempo y, sobre todo, el lugar para solucionarlo.
  58. La comida quiebra el hambre, que es síntoma de injusticia, que es germen de guerra, que es inicio de muerte y destrucción, que es fracaso de hombres y consensos. Si le añadimos a la comida espíritu y habla vemos el poder que tiene.
  59. La comida es insignificante por repetida, la comida es magnánima por necesaria.
  60. No insultemos con la avaricia y la miseria al invitar. Abrimos nuestra alma, hacemos del lugar nuestra casa y convertimos la mesa ene el altar de nuestra misa.
  61. No se puede comer dos veces, no se puede digerir dos veces lo mismo, no se puede vivir el tiempo dos veces. ¿A alguien le queda duda de la importancia filosófica del momento?
  62. Hay que comer lo justo pero también es cierto que quien mucho come, buena digestión hace, quien puede hacerla es porque la conciencia no le acucia y esto solo les acaece a los terribles mentirosos o a las personas justas. Diferénciese ambas categorías.
  63. La comida cazada, la digestión ligera, el habla amable. Cinco mil años de civilización se ponen encima de la mesa en cada comida de amigos.

(Se agradecerán más consejos voluntarios de obligado cumplimiento).

(319) La torreta

bonhamled 16/11/2008 @ 09:46

Tocan en la puerta, retumbo de madera en la estancia vacía.

Tocan tres veces, en los pasillos rebotando contra lo no existente.

Esa pálida insistencia, esa tenue inminencia necesaria.

 

Una muerte aparece tras la puerta, el sueño del fin.

Una guadaña que no existe, una sonrisa que rutila.

Un instante y estas muerto pero empiezo a hablar.

 

Los golpes, los pasos de hueso, los andares rotos

Los días y las noches, las obligaciones y el pasto del tiempo:

Fuego, fuego, fuego.

 

Todo acaba con la torreta, estertor terrible de Ícaro.

(313) Canta Billie Holliday

bonhamled 14/10/2008 @ 04:47

La voz de Billie Holiday se desliza ignorada por el pentagrama rítmico. El humo, la vida, el sudor y el rezume de la pared de ladrillo le recuerda el día a día. La música se eleva hasta tocar Olimpos naturales, exquisitos, artificiales, rudos.

El Jazz suena a espaldas del trabajador negro y del existencialista blanco construido con el virtuosismo del artesano manipulador que encontró una salida y, también, albergado en el guiño travieso de las farolas de la calle en la noche casi convertida en día.

Amores, desamores, tardanzas, morigeraciones de la vida que suenan entreveradas en estilos y fuentes que son tantas como personas, al menos. El día amanece en la ciudad y, al tiempo, desamanece en el alma de los que allí estaban, cuencos pardos y blancos de la sociedad de sus absentas y de sus locuras.

Bang, bang, carreras, sirenas, motores en marcha, gritos, pasos desconocidos, habla de borrachos y, al fin desembocar todo ello en un pentagrama, una tristeza, una alegría y un mañana puesto entre interrogaciones. Una respuesta con signo de jazz o pregunta de blues entre las docenas de servidumbres, las decenas de malos hábitos, las unidades de destinos firmados.

(301) Yo no soy Benedetti

bonhamled 27/08/2008 @ 17:20

Yo no soy Benedetti por eso digo corazón: coraza: carozo.

Ánima eterna en la lejanía de los centímetros y entre la lupa eterna, también, de mis lágrimas ajenas, ventosas y airadas de leve céfiro.

(300) Metro

bonhamled 24/08/2008 @ 11:54

El metro destapa, la capa de la ciudad.

Olores y gentes, enemigas, baratas.

Indecencia y suciedad, orines y mentes

Huyentes, vacías, heredad de no tiempo

miento, y vivo entre vías, matad antes del crimen

Entes, seres, líos, hachas de himen, turbiedad

Sin lugar, bebes y muertes, casas y días.

El metro destapa, traquetreo infernal

El tiempo, el odio, la vida, el funeral.

La música demasiado alta, estentórea.

Preseas de una vida que no es:

La vida canora, huida, mala, hija del rugido y del chirrido.

(299) Poeta

bonhamled 16/08/2008 @ 03:28

El poeta mirando por la ventana,

Se ajusta el cuello de su linda camisa

Que rima con su flequillo de moderna factura

Con una mano negadora de la bonanza y la sonrisa.

Espera la hora de la comida con la mano en la leontina

Duerme la siesta, sin amargura, espera a un no mañana.

Se atusa la vida y reduce el devenir de la vida

Espera un mañana mejor.