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Categoría: Agua

(220) El poeta abandona

bonhamled 30/12/2007 @ 08:58

El poeta abandona su jardín y su parnaso. Desde tiempos del gran pútrido Chinasky o del mórbido Poe ya no vive ahí, puede que en un manicomio como Panero o en el filo caliente de un cuchillo.

El poeta abandona el hablar solo del amor porque es tan pequeño como un microorganismo y puede ser confundido con el no existir.

El poeta ya no viste de corbata ni imposta su vergonzante voz atiplada para recitar con recoveco de tumba delante de los personeros, no le entienden pero le compran.

El poeta no se cita con demonios en cafés, más bien convive con un demonio que es el vecino, la gente, los otros.

El poeta sabe que tras la hecatombe, el genocidio, el cataclismo no hay métrica ni hay orden, no hay moral, ni Dios. Se afana en construir una logomaquia ética con los ladrillos de adobe del pensamiento honrado.

El poeta duele y le duele, esta más herido que magullado y mira al futuro descreído de ideologías. Es el poeta: le llamo el poeta.

No todo el mundo le llama poeta, alguien le llama "sin hogar", otros rapero, otros más loco y casi todos inexistente.

El poeta es funda para guardar cuchillos, saco de punching para fascistas, desaparecido de policías, ciudadano cansadísimo y pagador de impuestos, bailador en el reloj diario del metro.

El poeta abandona la poesía de estilo clásico y se zambulle en la verdad, la mierda y el tiempo. El poeta.

(218) Gaudio el torcido

bonhamled 26/12/2007 @ 18:33
Gaudio fue un buen extremo, casi vertiginoso como Gento, de los que encontraban la línea de fondo antes que nadie, de regate seco y torcido, a lo Garrincha. La gambeta le regaló el hipocorístico de "Gaudio el torcido" y con ella llegaba al final vital del pasto para enhebrar pases mortales de necesidad. Es lo que llamaban el pase de la muerte.
Si el delantero centro era hábil o vivo el resultado era gol. Tanto Faneca, como Ruíz o Lobo marcaron goles en sintonía y sociedad con el torcido Gaudio.
Gaudio era un corazón libre, libre del dinero, libre de responsabilidades y libre como el viento, enemistó y amistó entrenadores y presidentes que dependían de él más que de la recaudación. Enamoraba a la grada a la que trataba o con displicencia o con generosidad suicida. Cautivaba jóvenes y trasnochaba en previa de partido con una parsimonia e irresponsabilidad divina.

El pase, el disparo, la certera lanzada del venablo del gol se consumaba casi en cada jornada a pesar de la distracción. Era su don y su martirio, su virtud y su pecado.

Gaudio había vivido bien, muy bien, segundo hijo de un tendero español, gastó muchos años de su vida entre la sal de entrada y el vinagre de salida del colmado, gambeteando amarguras, ligando amores y sueños en la tiendita soñando entre cuentas de papel pautado con un día de gloria.
El día de la lesión que acabaría con su carrera deportiva había pasado la noche anterior con una mujer. Gaudio enamoradizo, noctarniego y bebedor fue robado por el caco del amor. Esa mujer, aquella, le robó el aliento y el pensamiento, quizás no durante todo el día pero si durante el segundo antes del regate de el gol. Era gol, se cantaba el gol.
El despiste y la pierna blanda en el choque con el defensa le regaló, como flecha del destino, la lesión de tripleta: némesis original del fútbol. Todo ello se convirtió en la negación del pase antieuclidiano, del regate, del tiempo estirado y del futuro de ricacho.
Se rompió como un sueño prometeico, como el dulce señor Stendt, como la fe de sus amigos. Volvió, entonces,al pueblo, al barrio, a la tienda. Y todo eso aconteció, olimpo, infierno, Dante, con solo veintidós años.

(217) Duchenne vs Wallace

bonhamled 24/12/2007 @ 13:54

Si tuviéramos que hacer una separación del mundo sería de muchas formas pero todas serían versiones de la siguiente:

  1. Sonrisa Duchenne.
  2. Sonrisa Wallace.

Es el hecho en primera persona de la búsqueda de la felicidad y la impronta de lo insondable de hallarla.

(215) Se tatúa

bonhamled 20/12/2007 @ 18:12

Se tatúa la palabra muerte en el pecho, en el brazo, en el hombro.

Se tatúa la palabra muerte en la espalda, en las piernas, en los pies o manos.

Se tatúa para conjurar a quien ya depositó sus huevos dentro de él.

Su parásito, la muerte, ya descuenta tiempo mientras el zumbido del tatuador intenta pararlo: es imposible.

Mejor sería gritar hasta desgañitarse contra una tormenta: al menos la necedad de la valentía se considera digna.

(208) Los colores

bonhamled 10/12/2007 @ 18:03

Los colores planos que llenan las vidas.

Los grises eternos mezclados con gris de forja que llenan la verdad de las amarguras saladas.

Los amarillos sucios que se cuelan por rendijas que son cicatrices escaras.

Los azules grisáceos que viven de una ilusión que no ha sido ni va a ser en el ocaso de la madurez.

Los verdes ofensivos donde todo es negro o blanco sucio.

Los colores, los colores como las mentiras poliedros fantasiosos

(208) Elogio y defensa del nacionalismo.

bonhamled 08/12/2007 @ 19:51

Los nacionalistas viven en pequeños reductos.

Apenas respiran el aire abierto porque el aire viciado tiene mucho más polvo de la tierra.

Casi no leen porque sus lecturas no pueden verse contaminadas de internacionalismo y la tinta del calamar nunca se da en tierra adentro.

El sol le da un cierto orgullo y desesperanza: brilla para todos.

Los nacionalistas viven en pequeños grupos y mueren juntos como cucarachas en rincón.

Los nacionalistas pierden la vida y la razón negando lo que en lo otros es bueno y se empecinan en reivindicar todo lo que tiene de propio la mierda.

Los nacionalistas dan risa cuando no pena, pena cuando no miedo, miedo cuando no pánico, y sangre cuando nada de lo anterior.

Los nacionalistas nunca lee, rezan mucho, se masturban delante de banderas, les gustan los himnos de fanrarria y vestir y pensar uniformados.

Los nacionalistas piensan que la tierra se convirtió en destino y carne en ellos mismos y siempre se dan un papel protagonista en la historia.

Los nacionalistas andan por el centro de las aceras y piensan, con la barbilla levantada, que todos los demás son el resto.

Los nacionalistas les gustaría expulsar, echar, mandar fuera a los que no son como ellos somo si ser como ellos fuera un argumento positivo...

En el fondo son unos sentimentales con armamento dialéctico y militar.

(207) Mentiras lectoriles

bonhamled 08/12/2007 @ 06:58

“En Egipto, a las bibliotecas se las denominaba “tesoro de los remedios del alma”.

En efecto, curábase en ellas la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y origen de todas las demás”.Jacques Bénigne Bossuet

“Ordenar bibliotecas es ejercer de un modo silencioso el arte de la crítica” Jorge Luis Borges

“Si cerca de tu biblioteca tienes un jardín, no te faltará nada” Marco Tulio Cicerón

Un intelectual es el que va a una biblioteca incluso cuando no llueve” André Roussin

“La Biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya circunferencia es inaccesible” Jorge Luis Borges

“¡Cuánto hay en la biblioteca sobre lo cual podría escribirse «para uso externo», como en los frascos de farmacia!” Alphonse Daudet

“Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de un pueblo” John Steinbeck

“Una casa sin biblioteca es una casa sin dignidad” Anónimo

“Para instalar una buena biblioteca particular se necesitan dos cosas: un amplio círculo de amigos y una mala memoria” Georg Thomalia

“El destino de muchos hombres dependió de tener o no una biblioteca en su hogar paterno” Edmundo D’Amicis

(206) Cuento sobre azogues y tiempos

bonhamled 06/12/2007 @ 04:39
Miró el viejo espejo, en el que se refleja el retrueco gris, y me sorprendo de su estado. Su mal reflejo. Recuerdo cuando lo compré, tardo y en el horizonte. El azogue se aja y se va desprendiendo en aguas, devolviendo una puerta de oxido y desgaste como de un daguerrotipo con cenefa.

La imagen día a día se pierde en tiempos, en las arenas ardientes, heladas y herrumbrosas del día y la noche, en los rumores de personas y los runrunes de las hablas. El tiempo huye y el espejo se estropea, aunque puede que todo sea nada más que un caro teatro presentáneo que nos da la marca del discurrir parsimonioso y remachado del río-tiempo. Hasta ese punto es de cobarde que busca mercuriales de amalgama que, malvados, nos deparan en arquitrabes de metáforas y andamios sutiles de fragancias el negro agujero occiso del mechinal del "memento mori".

(204) El agua de Tales

bonhamled 04/12/2007 @ 05:47

Volvía a su casa, una vez desembarcado, pensando, por encima del horror de las cenizas derramadas y engullidas por el salado mar. Tenía la certeza de la pequeñez del ser humano. Zvi andaba en dirección a su casa, sus calles y a sus seres queridos, conocidos, vistos.

Recordó unas inmensas pilas de escorias que acarreaba a la voz rápida del capataz, amenaza y, a veces, castigo ejemplar. Por eso parecía poca cosa este último gesto.

Buscó un lugar en el mar, en el punto que más se pareciera más al de su izquierda, al oeste, a sotavento o a la hiperbórea; un lugar que pudiera ser cualquiera. Arrojó el contenido, que desapareció, convirtiéndose en nada, en un lugar que no era ninguno.

La desesperación de la ceniza vivió un instante apneico y, como la locura en el sabio o la pesadilla en la beldad, se hundió tiñéndose de gris oscuro, burbujeando sucio, escondiéndose para siempre, desintegrándose para no ser en aquel mar de la primera mañana.

Todo lo demás quedó atrás, la muerte, la nada, el vacío, el no ser, el no estar, el desaparecer, el pequeño viaje en secreto pero no oculto, y la vuelta tranquila, diligente pero no rápida: de marinero.

Anduvo las calles y vió personas, su gente. Los marineros reparaban redes para la próxima salida o para su guarnecimiento y guarda. Recordó a los saltarines muchachos por las calles. El sol se aventura en el cosmos de su camino por el cielo mientras la gente come, rie, vive y es, como en cualquier otro día de los que vendrán, como en cualquier otro día de los múltiples pasados.

Pensó, un instante, en el vivaz movimiento de la mañana: mujeres, niños, trabajadores, enfermeras, guardias, amigos, enemigos, cercanos, lejanos. Pensó en el mundo, en la vida y siguió andando. Ese andar seguro con paso señero significó mucho más que lo que había hecho dos horas antes: enterrar en agua el espíritu perverso y enfermo del falso Ricardo Klement, la mano ejecutora y pensante del asesinato de su pueblo.

(199) Preces

bonhamled 27/11/2007 @ 20:15

El gremio de teñidores de lana, sastres de frío y fabricantes de abrigos convocan al pueblo de Aparicio, y a toda la comarca de Almadormida, a preces por la pronta llegada de las beneficiosas lluvias y los parámetros metereológicos más adecuados y acordes a la fechas invernales en la que nos encontramos.