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Categoría: Aire

(284) Hacerse viejo

bonhamled 15/06/2008 @ 06:53

Pensaba en la necedad de segundero de ver hacerse viejo.

Pensaba en la rudeza de lija de observarse perdiendo, como aquel

jugador que todo lo dejó en Montecarlo pero sin la ética de la derrota.

Quizás el engaño de la cirugía, de atar en un gimnasio las carnes, de

tintes, potingues, mentiras para reconocerse hueso andante al fin.

Pensaba en la necesidad de un sendero por el que hacerse viejo.

Sin dudar tantísimo sin perder tanto el tiempo, como aquel

que dentro de un tonel, vacío y calvo, pero con una ética sin fisura, intacta.

Quizás el leer más, el respirar la vida, el singlar junto a lo que merece, alejado de iras, tergiversaciones, mentiras para reconocer un camino hasta el fin.

(282) Sección técnica 18. La falsa catársis del Mesías

bonhamled 11/06/2008 @ 07:15

Hamartia terrible: rotura de binza

(281) Arte de cada a cara

bonhamled 09/06/2008 @ 05:16

La portada del disco King Crimson "in the court of the King Crimson" o "Skrik" de Munch me llevan a un mundo conocidísimo. Odio cuando el arte me habla tan de cara a cara sin permitirme descubrirlo. Es porque me dice de cosas que se que me duelen.

(279) El sueño recidivante

bonhamled 03/06/2008 @ 05:59

El sueño torvo de la comarca de Almadormida atenazaba mis sueños, repetitivo y recidivante contaminaba mis sueños con aquellas historias de traición e inquina, de tiempos de guerra y de absurdos que se tornaban en catecismos abruptos y ateos. Era el tiempo de la leyenda y de las eras perdidas. La era de una comarca rica, la era de unos poderosos, la era de una sonrisa y la era de las múltiples amenazas, la de la guerra civil, la de la guerra mundial, la del hambre, la del futuro.

Este cuento iniciático y algo hermético de la comarca de Almadormida y Hería con sus pueblos,: Aparicio, Metrestás, Hería, sus bosques de pino y madera, sus campos de cereal verde y sus gentes antes amantes del futuro, hurañas, taimadas o confiadas me llevaban a un sueño de una era desaparecida, tan del siglo XX que parecían que eran hijas del uno de enero de 1900.

Las leyendas que me contaron las del retrueco, las de aciago pelirrojo, la de las innumerables tertulias en casas o en bodegas, la de los gritos, la de los enterradores, la de un vivir acompasado y a veces premioso, la de la muerte como parte de la vida, la de la vida como trasunto de la muerte. Todos ellos llegaron a mi mucho tiempo después, muchísimo, con los pueblos casi abandonados y pútridos de hierba rastrojera. Con los sonidos casi apagados, con las canciones y las fes casi perdidas, con el tiempo dando vueltas de loco por las plazas y recovecos como demonio.

Hoy, al conocer de esta comarca, de esta comarca que pasó a los libros como una región unida pero maldita, mi mente se llena del viático de aquellos vinos y efluvios de tiempo pasado, de temores atávicos y ancilares a una vida que parece que solo porta luz. Ahí se inicia la historia y el problema: apariencia y falsedumbre.

Mi paseo por lo que queda de Almadormida, que en tiempos llegó a tener sus buenos ochocientos vecinos, deambula por sus calles y de pueblo perdido casi abandonado a la urbanización agresiva y donde su oremos se perdió entre la batuta de las copas insignes de los abedules, los pinos, los álamos, los cipreses y otros muchos árboles como robles, olivos, los menos, y haduras. Los árboles chamánicos de la región, mitad leyenda, mitad maldición.

Mis pasos llegaron a Almadormida como consecuencia de mi trabajo de ingeniero topógrafo. Aquella olvidada tierra necesitaba, por mor de un futuro que les trajo todo lo peor del mundo, nuevas carreteras, nuevas infraestructuras, gentes peinadas y relamidas que acarrearan al pesar de esa Castilla olvidada todo lo bueno del progreso. Como si el progreso, el avance, el adelantarse, la mejora fuera algo mejor que su vida tranquila, pobre pero de sueño grueso y bonancible como sus mantas de invierno.

Mis teodolitos marcaron lugares, tomaron cotas y elevaciones y generaron un mapa virtual de una tierra que conocía tanto de la realidad como para estar hecho trozo a trozo y hierro a hierro de ella misma: La canastilla temporal, intemporal y atemporal de los fines de siglo, siempre frontera, siempre puntos y seguidos, siempre víspera.

El anciano Alcalde de Aparicio, todavía orgulloso de un pasado del que mejor no hablar, el último hijo de leñero de Hería, con su silbante miedo en forma de viento Rido. El sacerdote, heredero de un enigma que fue crimen, y todos los ancianos a los que vi no me dieron mucha señal, miedosos, supersticiosos y plenos de gestos y signos conjuradores tras cada palabra, cada mención, cada danza, desconfiados en aquel invierno que pasé midiendo y dibujando.

Ojalá no hubiera ido a Almadormida, su tenebroso sueño mancha mis noches. Ojalá hubiera ido antes… un trozo de verdad se me dio en aquel pueblo perdido de Castilla.

(277) Sección Técnica 16. Zizek

bonhamled 27/05/2008 @ 05:46

zizek.jpg

(274) Carta a Chabuca Vargas

bonhamled 20/05/2008 @ 19:41

¿Quien le quita la razón a esa Chabuca declinada de Isabel?

¿Quien se atreve a ir del puente a la Alameda o, quizás, siendo mocita y rondada por un caballero de fina estampa, no recordarla?

¿Quien va al Perú sin cabalmente conmemorarla y tenerla en mente?

Es como dejar México sin llevarse algo de Chavela, otra Isabel declinada y reclinada.

Dejarse el tequila en tratos con una tal Macorina, en noches de llanto y hombría, en días de tristeza y femineidad, con cantos de rugido de revolución y de polvo del camino y de noches sin fin y de amores con fin de hierro.

Viajar y cruzar un océano de cuatro viajes desde la vieja Europa o, peor aún, cruzar un mar grandísimo con olor a motín sin traerse estas isabeles, declinadas, cantadas, hemistiquios de la realidad americana y real es un delito de lesa vida. Renegar de una vida de sal, alumbres y amarguras por una vida sosa como la calabaza jóven.

(258) Sección técnica nº 13. La casa

bonhamled 04/04/2008 @ 18:51

 

Mi noventa y ocho punto seis se llama el Hito, kilómetro 111, cifra que es como un peine que me adecentaba para estar cerca de los míos.

(257) Sección técnica nº 12 El reloj

bonhamled 02/04/2008 @ 05:42

Señor mío, pero como va a ser eso posible? - preguntó el presunto comprador.

Se lo digo de verdad, el reloj que le vendo, sencillo y simple tiene una característica principal la posibilidad de acelerar o adelantar el tiempo - respondía tranquilo el portador de la luz.

(255) El espiritu de la lumbre

bonhamled 29/03/2008 @ 08:51

El espíritu de la lumbre, burlón, bailarín, rojizo, amarillo. Marrón de tierra, blanco de sol.

Tiene de demonio djinn y de sátiro su danzar concernido, su hipnosis hermética, su crepitar que es sueño y secreto.

La lumbre se convierte en polvo, como el tiempo y los hombres, pero da calor, da vida y convierte lo cercano en inminente. Es señal, icono y signo de vida.

La lumbre a veces pacta con el Demonio pero no siempre, otras con Dios al que tiene poco que pedir.

La lumbre baila sin música, roba atenciones y llena cabezas de libertad, libertad de aire y de millas.

La lumbre no deja sombra, no busca redención, ni roba. Es lumbre, solo lumbre. Pero lumbre que es repositorio febril de sueños, viático de mañanas.

(246) Tozeur

bonhamled 01/03/2008 @ 19:01

En la medina de Tozeur pienso sobre ese viejo pueblo, sabio, inteligente, cuna y vía de comunicación entre los mares: el del centro del mundo y el del arena que nos rodea que fue llamado Taf. Asesinado, asediado o simplemente olvidado por el tiempo murió y con el algunos secretos del norte y del sur, de oriente y de occidente.

Miro sorprendido a través de la ventana del hostal que es llamado hotel caer los primeros copos de nieve en este 14 de diciembre en el desierto.