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Categoría: Ajenos, prójimos, otros

(347) 11m

bonhamled 11/03/2009 @ 05:35

"La muerte es de hierro: Cuajada de negra sangre, frío y caliente de muerte. El humo es negro y gris túnica postrera de la némesis. El humo es la blonda de la muerte, como un heraldo.

El suelo brota en rocas marcianas, de trozos de alma y pedazos de risa, sonrisas, momentos y vida ajados, deslavazados, ajenos entre sí, chirriando como en locura, retumbando en un instante eterno. Bailando sin estar y riendo sin sonido, en una locura de eterna sinrazón. Un zumbido fuerte, muy fuerte ataca.

Ese instante dura la vida, una vida acaba en ese instante, un reloj marca un segundo, una vida se extingue,

una segunda luz negrísima deflagra y tiñe aún más de tibia muerte los gestos asombrados de los hermanos. Mancha de yeso las caras de los hombres y los convierte en calaveras polvorientas, por el tiempo, por el daño, por el estruendo sin música del estrambote.

Hoy es eterno, la muerte es eterna, su lluvia funesta y triste no parece acabar.El zumbido grave y siniestro de tímpano tañe cronográfico en los interiores.

El hierro se puebla de mis trozos, el mundo se vuelve mi enemigo,

la naturaleza manipulada por los malvados hiende mis carnes, me muere, me asesina, me abre el pecho y se lleva mis vísceras,

quedo sin mi cabeza, sin mi alma, sin mi espíritu y sin mi corazón, solo lo fácil de robar

Se acabó el futuro, la risa y el tiempo. En este instante eterno, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero."

(345) El placer enfermizo y fétido del paso del tiempo

bonhamled 02/03/2009 @ 20:03

Ese placer del tiempo que nos hace recuperar objetos como si fueran reliquias, pensamiento y recuerdos aflorados como petróleo valioso o sensaciones dejadas en el baúl de otro tiempo.

Es un monumento a la nostalgia y la melancolía, un sentimiento que niega el espejo y nos vende como nuevo el más pútrido tiempo. Maldito sea y bienvenido esté.

(343) Callo la voz pero no la música

bonhamled 21/02/2009 @ 21:39

Callo mi canción, y dejo el silencio fluir.

Como un río turbulento y tráfago de vidas.

Callo y sigo tocando las músicas que golpean como caballos del apocalipsis.

 

Y callo pero no dejo de cantar, porque el canto sigue.

Cantan aquellos que fueron futuro en el pasado,

Y allí quedaron.

 

Quizás Elda Estañares o Isidro Lobo.

Puede que Jorge Muñoz o Cardenio Ancacura.

Estudiantes, panaderos, abogados, mecánicos.

Caras abandonadas en el tiempo pasado.

 

Todos ellos encendieron el futuro sin querer,

luego apagados en un mar proceloso de la noche negra.

Negado, hasta la mayor negación:

Potencia n matemática.

Pacto ominoso de cono sur.

Relato de despacho oval, rancio olor a podredumbre y humedad.

Esencia terminal.

 

Sin embargo todos ellos cantan, con un canto armonioso y cercano.

Dotado del silencio, antes alambrada de dictadores.

Ahora recuerdo necesario de los que no están pero sigue esperándoseles.

 

Sin ambages, sin infidencias, sin acechanzas

Un silencio rico que fructificara de nuevo

 

Miro a mis hijos detrás, mi futuro, y veo mi pasado, el de ayer.

No niego ni afirmo, solo callo, callo para cantar:

 

Sigamos cantando y no dejemos de cantar aún en silencio. El silencio habiendo ganado a la melodía podría ser tan total como el desierto interno que de eco llenó los años de luces escasas y pasos de miedo.

(341) La vida sobre

bonhamled 15/02/2009 @ 19:58

La vida es una carta, un contrato, o un libro inacabado, un oblongo sueño que adivina por estar tan privado de comida y de afecto. La vida es un documento guardado en un sobre, o quizás el mismo sobre. Por eso la vida es sobreviviente, sobreseída, sobrexpuesta, la vida es un sobre, una plica eternal y verdadera que, sin querer, se agota en pequeñas gotas instantáneas como aquella paradoja: gota a gota el tiempo cae como grano aunque no haga ruido.

(339) El honrado naúfrago

bonhamled 09/02/2009 @ 19:25

La soledad se encuentra sola. El sol se escapa de atardeceres con, vete a saber tu, que estrella.

La luna, sola como ella sola, mira de soslayo buscando compañía.

La vida es un andar solitario engañado o guarnecido de pequeñísimas compañías andadoras,

que después de dejadas dan dolor y donde nuestro entender siempre nos deja la semilla de la melancolía más erosiva.

El naufrago, solo, solitario, se encuentra solo, frente al sol, frente al mundo que como batería de enemigos blanden sus rostros fieros mientras se acercan a la carrera hacia él. El solitario respira para oír otros sonidos diferentes al el tum, tum descontador del reloj de su corazón, y el crujir de los engranajes de su cerebro.

La sangre gira sola, las piernas solas te llevan, el amor, sola metáfora del amor a otro en uno mismo, se queda solo. La soledad es el todo, pero un todo solitario, como el último cubito de hielo, como el último metro de noche, como la última copa con la última chica, en el último bar que pisarás. Quizás como la muerte que siempre se viste sola pero que es concurso de multitudes.

(337) Töpfle & Söhne: !ciencia al servicio del hombre?

bonhamled 28/01/2009 @ 19:32
- Un sistema de cremación ambulante que permite incluso el tratamiento de grandes contingentes de residuos animales sin añadir combustible adicional.
- Sonreía, con cara dulce, por debajo de sus avinagrados ojos verdosos y su nariz aguileña - Es una solución técnica muy aceptable para el problema que se nos presenta - Continuó Heintahl.
- Pero ¿Donde se utilizará?- preguntó Steiner con su libreta de cálculo en la mano y superando su papel de científico desarrollador de la empresa Töpfle y Söhne.
Steiner estaba punto de coger su terno negro y su sombrero para marcharse.
- Creo que su empleo inicial será en una empresa de tratamiento de carne la zona de Bikernau y, luego, en el caso de que sea viable, en otros muchos.-
Heintahl dirigía sus ojos a la ventana, no queriendo mirar a Steiner, porque puede que no quisiera que sus ojos de charca dejaran ver algo de lo que ya sabía, otros suponían, era un rumor sordo.
Steiner miró, en silencio, y después, también, al atardecer a través del cielo cuadriculado de la ventana; volviendo a sus ecuaciones y sus planos para poder pensar durante unos instantes abandonando su deseo de irse a casa.
La ciencia y la técnica buscaba una forma de solucionar un problema. En ese momento en otro lugar una niña de nombre Anna moría y con ella más de siete siglos de filosofía.

(336) Andando por la Granvía

bonhamled 26/01/2009 @ 06:53

Asfaltos de mil caminos, macadams de veredas intransitadas y de órdagos de Gran Vía llenan mis sueños de turbiedad.

Vivo sin rima como el chirrido del metro o el frenazo brusco previo a una tragedia que no es.

Es el tributo honorífico a un algo que no es ni ha sido: la vida recortada entre edificios, entre cientos de personas y en recoletos lugares de privacidad cada día menor, como si fuera un teatro bufo, como si todo pudiera posponerse hasta un nunca.

Me giro y saludo, sonrío Wallace, aunque es todo mentira, es teatro porque hay proscenio, porque hay público girando como abeja y, al tiempo, zahiriéndome con pequeñas agujas, con tremendos alfileres infinitesimales, atacando la humanidad grande que me recubre con lo brusco, lo robado, lo indiferente. Sigo andando, ya no es igual.

(335) Nace un día

bonhamled 23/01/2009 @ 19:13

La luz que llena todo en la noche, que satura cada camino, cada mirada, cada movimiento como una realidad de cultivo de marihuana, madura y se hace grande en el cielo.

La luz que se mezcla, como trenza, con el sueño, con el ruido intempestivo, con lo extemporáneo del momento, llena del vaivén dulzón del cansancio la última hora de la velada, la primera hora del resto de la vida, el desarrollo de la muerte en directo, el fin de una vida que no era.

La luz amarga la vista e impide ver el renacer rojizo y prontuario de la verdad, allana, abarca, asola y ampara una nueva realidad, un nuevo tiempo que tras un  momento de lucidez pirotécnica decae. Columpio de realidad en la madrugada, exceso de luz en un mundo escaso de claridad.

Un día, un día, nace un día.

(328) Mujeres

bonhamled 26/12/2008 @ 10:10

Esa mujer administra un mundo, aquella otra organiza un pequeño universo, la que apenas vemos en la distancia, gestiona un planeta.

Todas ellas, sinceras, temerosas, sonrientes, tristes, llevan en sus manos y en su cuerpo las cicatrices del gobernante, del hacer y de ser.

Miran en sus caras, sus manos un mundo externo, miran en sus ojos un mundo interno, ambos, como calcetín se vuelcan en el otro, hacen el otro, dan seguridad, realidad y esencia al otro, sin conversar con el azogue ni con las libreas de los edecanes de la metafísica masculina

Mientras tanto los hombres jugamos a ser dioses, no lo somos, y pretendemos fingir que todo esto que presenciamos con la envidia de no vivirlo no es una maravillosa cotidianedad revestida de oro.

(327) El muerto andante

bonhamled 24/12/2008 @ 18:07

El humo sucio, la humedad pegada a las paredes y al suelo.

El sol que corriendo ya se fue, antes no se había levantado.

El sudor adherido a la piel y al agobio.

El día acaba sin haber comenzado de sol, las ilusiones se quedaron en los veinte.

Sin embargo el dolor, interno, lo divides entre el alcohol que te duerme poco

y el señalar a quien te acompaña.

Borracho, cansado, mal afeitado, gordo y ojeroso la noche mal empezada

El comienzo de un dolor sin fin, de una muerte que no te atreves a convocar.

Quizás ella es la culpable, quizás tu, quizás nadie pero alguien pagará..

El fuego no quema, todo es un enfado sin importancia pero la sangre no se reseca por nada: solo cuando mana y el tiempo la para se resquebraja en cuarterones de muerte.

Y me llaman maltratador cuando solo soy un muerto andante. SI tuviera un poco más de valor acababa con todo.