(112) Sección Técnica 9. Ellos
Esperaban al ascensor, cansados de hacer una compra plagadas de bolsas rellenas con viandas potenciales y polietileno de baja densidad.
Cansados y jubilados los vecinos del sexto esperaban con el runrun acercándose de la caja de las alturas.
En ese momento Mónika, Mónika Bomwe entra al portar del edificio, subirá a su casa para tomar los libros y volver a la Universidad. Imperceptible la señora del sexto A hace un gesto a su marido que toma rápido las bolsas que descansaban desidiosas en el suelo. Monika lo ve y se ofrece a ayudarles. El marido, mayor, gordo y con el vitiligo inicial de la ancianidad moderna, se niega con un hilillo de voz, no queriendo entablar conversación.
Cuando al fin llega el ascensor y suben a la cápsula ataud, el silencio frío se apodera del estrecho espacio. El matrimonio muy junto con sus bolsas y la jóven guineana en el otro extremo. El roce se evita bajo todo contagio.
En el tercero se despide Mónika y cuando cierra la pierta se oye atemperado por el metal con un efecto doppler del pasado lavado de zumbido: "Un día de estos nos echan de nuestra propia casa.... ¿Has visto como miraba el jamón?. Es una verguenza que esta gente viva aquí?".
Mónika se refugió en la sensación repetida del rechazo sordo y abrasivo, recorrió los tapices tremebundos de los colores y las personas y aunque el cansancio se apoderó de ella, salió de nuevo. La universidad y el futuro no esperaban, el pasado.... subía y bajaba en ascensor para no moverse del sitio.

Meneame
del.icio.us
Palos, piedras, gasolina, odio supremo hacia una sociedad que niega. Correr, saltar, vivir, respirar un aire viciado, salir al mundo.
Me sentí solo, vulgar, insular y robinson inválido, y en ese vértigo de la melancolía rodeada, enemiga, vi como todos y cada uno de esos dulces adversarios, melífluos enemigos y glucosados opositores se tendía, se colocaban primero de hinojos, disputándose el recoleto lugar, y luego se tumbaban unos encima de otros mirándome con ojos silentes de sorpresa, de indiferencia, de observación.
El perro dulce, del mismo color miel, de la misma fidelidad reforzada, de un amor que en escasas veces se aprecia entre los de dos patas.

