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Categoría: Instrucciones, modos y procedimientos

(321) Silencio

bonhamled 22/11/2008 @ 21:51

Es solo silencio.

Pero no ese de muerte y bruma, soledad y falta de luz sino otro silencio.

Aquel que teje arabescos en el aire, como volutas de humo.

Aquel que se engrandece y amplia la mente.

Aquel que no es ruido, nunca puede ser cesar el ruido.

Es silencio.

Ese que crece y llena espacios, abre mentes permite pensar.

O amar, u odiar ensoberbecido en verde y amarillo.

Es ese silencio que no puede ser de piedra aunque este hecho de ella.

El silencio que está hecho del crujido suave de crujía del papel.

El silencio de la verdad que se erige como eterno farallón en la costa.

El silencio hermano de la soledad que nunca es luto y tomates en los calcetines.

El silencio es como terciopelo, suave y terso. El silencio sabe como sopa de verdura o como

Cacao caliente en día de frío. El silencio que aparece como un gran cubo blanco y flexible.

El silencio, amor de mayores y temor de necios y jóvenes.

El silencio: una vida consagrada al momento, porque en el silencio cada momento es vida.

(320) Reglas para ir a comer

bonhamled 18/11/2008 @ 18:55
  1. Elegir comedores para comer, los que no se quieren al menos tres veces al día no se quieren nunca y menos querrán al prójimo.
  2. Elegir comedores, no agujeros negros que degluten sin más. Quien renuncia al placer de la comida renuncia al arte de una columna, una cornucopia o un cuadro. Poco se puede sacar de tanta ganga.
  3. Júntese con personas llenas de hambre, de interés y de tiempo. Quienes solo entienden la comida como un intermedio pasan la vida en un intermedio: entre el hecho taumatúrgico del nacer y el metempsicótico del morir.
  4. Escójase la reunión entre amigos, otra cualquier manera no es comer sino des-descomer y eso en público es tan aburrido como escatológico.
  5. Elíjase nunca más de seis personas, es difícil hablar y pensar en politburó. Si se piensa en verdad no se tienen seis personas afines a la mano.
  6. Elijanse y sea elegido entre los que disfrutan por el arte, la filosofía, la literatura, el arte y las personas. El resto ingenieros de lo inútil hablan, respirar y comen lo fútil. No merecen la pena y dan gases.
  7. Pactar de inicio no hablar de controversias cercanas, de política de barricada y tortura, de religión alienante ni de dogmas. Es tan aburrido como verdura hervida sin aliñar y agua de red.
  8. Pensar que la digestión es un acto físico como el copular o el pensar: No arruinemos ese hecho a otro ni a nosotros mismos, nos debilita la salud y nos hace volátiles.
  9. Gustemos de conocer, de probar, de encontrar, de sorprendernos en un crujido, en un sabor agrío o amargo, en un calor o un frío inesperado, en una untuosidad amable. Encontraremos una vía de solución al mundo.
  10. Dejémonos aconsejar, perdamos tiempo en conocer, hablemos con bodegueros, camareros y habituales. En esos peripathos se encuentra la esencia inmanente de la vida.
  11. No se coma nunca de pie salvo que sea liturgia de tapeo. Si es de pie y quieto empobrece, y solo añade si es en movimiento, hábil, deambulante y transhumante.
  12. Mézclese personas, encuéntrese afinidades en la diferencia. Solo por ese ejercicio gimnástico sentado merece la pena. Los homólogos, símiles, clónicos se parecen tanto que en verdad parece que coma uno solo.
  13. Dese al vino si está por haber verdad. Dese a la risa si está por haber inteligencia. Dese al diálogo abierto si está por haber realidad. Dese al tiempo de mesa si está por ser algo memorable y dese al subjuntivo, al condicional y nada al imperativo para servir parla a los demás.
  14. Recuérdese las amantes, las picardías, los amigos, los préstamos no pagados, los plagios sin valor, los escarceos sin éxito, chistes, bromas, libros leídos, teatros vividos, todos ellos son especias que alegran la comida por si andara escasa de gusto.
  15. Procure pagarse a escote, sin huir, o déjese invitar apuntando para pagar la siguiente. Sea siempre generoso. Siembre semilla para repetirlo. Pero que nunca sea demasiado a menudo con los mismos amigos: se hace rutina.
  16. No se imponga "esto si" o "esto no". Dese a la liberalidad de otras personas, no se considere mucho los modales salvo los que afecten a la buena mesa. No se tome en cuenta lo que se dice en postres, algo más en segundos y tómese seriamente lo que se dicen en primeros y entrantes.
  17. Hable poquísimo de uno mismo y solo si es requerido. El hablar de uno mismo es como comer solo pan: alimenta pero no lleva a nada.
  18. Bríndese y gástese botellas por cualquier circunstancia, las oportunidades de juntarse no son muchas, las de brindar a la alegría menos. Quédese en lo artificial, ridículo o infantil del brindis y celebraciones sin porque antes que en ..."Nos dejamos tanto pendiente" trancendentales pero irrecuperables.
  19. Celébrese funerales, bodas, cambios, estancias, estaciones, cumpleaños, lecturas, cambios de gobiernos, divorcios, noviazgos, compras pequeñas, y en general todo lo que sea cambio de párrafo en la vida de cada uno.
  20. Gástese al menos un tiempo de entremés en analizar, pensar, rememorar o descubrir los vinos a tomar. Si se pierde esa batalla será el Borodino de la comida.
  21. Ni carantoñas, ni arrumacos, ni enfrentamientos, ni filias o fobias de canónica mortificación. Hay tiempos para eso, seamos respetuosos de los actos institucionales.
  22. No llegar, no avisar, desdeñar sin gusto, no cuidar al amigo y perderse sin más es un pecado más grande que atentar contra el primer mandamiento o traicionar a la patria en tiempo de guerra. La muerte siempre es poco.
  23. Dense soluciones simples, sencillas, y casi impensadas para los problemas más largos, más complejos y más antañones. Da vida a la conversación y, desengáñese, los que pensaban que es tonto ya lo sabían de antes.
  24. Aquellos que por no comer con tal o cual persona no comen sin duda no merecen comer en reunión. Probablemente no merecen ni siquiera comer porque albergan la pérfida y biliosa insidia de la enemistad.
  25. En la comida sonreír y jacular en exceso resulta tan indigesto como esas salsas terribles de química y procesos que son antesala del enterrador.
  26. Se puede levantar de la mesa para declamar, recitar, representar, indicar pero no para romper el ritmo: es como quebrar la maja desnuda en dos partes.
  27. Cómase solo si no se pueden cumplir las anteriores normas voluntarias de obligado cumplimiento.
  28. Dejar comer a los amigos primero, comparte y cede, da y regala, enseña y muestra, junta y amista. Seguramente al final serás más compartido, cedido, dado, regalado…
  29. Lo caliente caliente, lo frío, frío, lo templado, templado, y los principios categóricos mejor kantianos. Dese algo por definición para, después criticarlo, construirlo o deconstruirlo: la anarquía no tiene ni cocina ni sillas.
  30. La cena y el sueño cercano ha de aligerar todos los principios anteriores.
  31. El pan blando es innegociable, como la justicia, la libertad, la democracia y la amistad.
  32. El estómago no entiende de inmortalidad, ciñámonos a las mantequillas y el pan tierno.
  33. La buena comida siempre predispone al genero humano tanto para la empresa y la industria como para el perdón y la oportunidad.
  34. No vivamos para comer, es simple y torpe, vivamos para llegar a ese momento con amigos.
  35. Con amigos vista, olfato, gusto, tacto y oiío. Dejemos luego para la soledad la intuición intelectual para compartirla en convocatorias sucesivas en espiral riquísima.
  36. La fidelidad en el matrimonio es discutible, al cocinero reprobable, al lugar comprensible, a la persona indispensable y al buen gusto imprescindible.
  37. Comer para vivir, vivir para comer. Vivir como si fuera eterno, comer como si fuera condenado a muerte.
  38. El mucho casi nunca es bueno salvo en lectura, diálogo de amigos y bajada de impuestos. Más vale pocos que piden más que muchos que piden nunca más.
  39. Políticos, sacerdotes, inspectores de hacienda, Militares cerrados, escritores pagados, periodistas amigos de... no disponen nuestra vida. En la comida solo el mago cocinero se apodera de nuestra alma.
  40. Aburrir durante el primer plato es difícil, no se busque el logro olímpico.
  41. Buscar con quien antes que con qué. Sino seremos depredadores sin causa ni fin. Inmerecido e inmerecible.
  42. Conténtese con poco, libérese de mucho, vístase con respeto hacia si y los demás. La comida es un acto único repetido miles de veces.
  43. Rememórese las sinestesias de las reuniones, es la salsa en la que se cuece la carne o pescado algo pasado de la vida.
  44. Resérvese las sobremesas para otros temas. Pero no comprometa lo posterior, la vida, la siesta, los toros, los negocios, las enseñanzas, los paseos, las partidas. La comida pierde sentido si el epílogo es pobre.
  45. No perdamos el tiempo en manteles y alharacas, las necesarias. No perdamos el tiempo en oropel en la comida, las propias. No perdamos el tiempo en discusiones: ningunas.
  46. El apetito, el hambre, la necesidad, son primos discútanse con los ejemplos cercanos.
  47. "Mula vieja y mal comida no resiste la subida" dice el refrán. Puede no ser verdad pero es seguro que no es mentira. Valórese la comida también.
  48. Quien te engaña en la comida te asesinaría tras una esquina. No repetir oportunidad porque la siguiente el cuchillo tendrá más filo.
  49. No se recaliente comida, amistad ni discusión, las ascuas no devuelven el tiempo.
  50. Cultívese un poco el hambre, la curiosidad, la esperanza y la amistad sino la comida con amigos es solo un hecho administrativo.
  51. Háganse ayunos y luego quiébrense. Los pecados vienen en otra cuenta más importante.
  52. Indigestión y borrachera declaran mal tasar, poco criterio y pequeña amistad.
  53. De balde, los cubos, las ollas, los huecos y los cazos. Las personas mejor no.
  54. Comer sin hambre y ganar sin trabajar son pecados más de la piel hacia adentro que hacia fuera: se pagan.
  55. El mundo se perdió por comer lo que no se debía, hablar con quien no se tenía y hacer lo que no se podía. Cuidado que lo próximo es el infierno.
  56. Quien come, habla, piensa y cocina es un exponente de cinco mil años de filosofía. Quien piensa y habla solo de comer es la prueba de que el ser humano es también animal, pero un animal malintencionado.
  57. Malthus es posible que tuviera razón o no, pero no es el tiempo y, sobre todo, el lugar para solucionarlo.
  58. La comida quiebra el hambre, que es síntoma de injusticia, que es germen de guerra, que es inicio de muerte y destrucción, que es fracaso de hombres y consensos. Si le añadimos a la comida espíritu y habla vemos el poder que tiene.
  59. La comida es insignificante por repetida, la comida es magnánima por necesaria.
  60. No insultemos con la avaricia y la miseria al invitar. Abrimos nuestra alma, hacemos del lugar nuestra casa y convertimos la mesa ene el altar de nuestra misa.
  61. No se puede comer dos veces, no se puede digerir dos veces lo mismo, no se puede vivir el tiempo dos veces. ¿A alguien le queda duda de la importancia filosófica del momento?
  62. Hay que comer lo justo pero también es cierto que quien mucho come, buena digestión hace, quien puede hacerla es porque la conciencia no le acucia y esto solo les acaece a los terribles mentirosos o a las personas justas. Diferénciese ambas categorías.
  63. La comida cazada, la digestión ligera, el habla amable. Cinco mil años de civilización se ponen encima de la mesa en cada comida de amigos.

(Se agradecerán más consejos voluntarios de obligado cumplimiento).

(317) Dejo de escribir

bonhamled 07/11/2008 @ 21:30

Dejo el escribir para quienes saben. Los profesionales, los mentecatos que deciden su criterio en reuniones y en gráficos de ventas.

Dejo el escribir, por segunda vez, a quienes no cometen faltas, los que riman de puta madre, los que deciden en moleskines perfectas los raudos caminos de su arte mientras ojean una carta de vinos en francés.

Dejo de escribir, como Pedro, a todos aquellos que saben que han leído más, que han viajado más, yo viajo desde el teclado, a quienes han conocido y han sido.

Dejándoles esos alamares y bocamangas para su beneficio me quedo con letras pequeñas, escritos menores, gritos minúsculos, rascadas de cabezas, de huevos y lecturas, cazadas a lazo, oídas o robadas allí. Me voy haciendo hombre y buscando la verdad que hiere y que enerva.

(314) La vida esta ahí afuera

bonhamled 19/10/2008 @ 08:30

La vida está ahí afuera: el aire, la risa, el amor, el sexo, la mierda, la revolución, los burgueses, la cochambre, el alcohol.

La vida está ahí afuera: los engranajes, el miedo, la ira, el nihilismo, los epílogos y las codas, los análogos y las jodas.

La vida está ahí afuera: la cabalah, y los misterios, las escrituras y los falansterios, los corajes y los refectorios, los ricos muertos novios.

La vida está ahí afuera: los escarpes, los echarpes, los barrancos y desatrancos, los murieles y los jureles.

Y si la vida está ahi afuera porque vivimos ese pequeño mundo constreñido y pequeño de dentro de nosotros mismos.

(313) Canta Billie Holliday

bonhamled 14/10/2008 @ 04:47

La voz de Billie Holiday se desliza ignorada por el pentagrama rítmico. El humo, la vida, el sudor y el rezume de la pared de ladrillo le recuerda el día a día. La música se eleva hasta tocar Olimpos naturales, exquisitos, artificiales, rudos.

El Jazz suena a espaldas del trabajador negro y del existencialista blanco construido con el virtuosismo del artesano manipulador que encontró una salida y, también, albergado en el guiño travieso de las farolas de la calle en la noche casi convertida en día.

Amores, desamores, tardanzas, morigeraciones de la vida que suenan entreveradas en estilos y fuentes que son tantas como personas, al menos. El día amanece en la ciudad y, al tiempo, desamanece en el alma de los que allí estaban, cuencos pardos y blancos de la sociedad de sus absentas y de sus locuras.

Bang, bang, carreras, sirenas, motores en marcha, gritos, pasos desconocidos, habla de borrachos y, al fin desembocar todo ello en un pentagrama, una tristeza, una alegría y un mañana puesto entre interrogaciones. Una respuesta con signo de jazz o pregunta de blues entre las docenas de servidumbres, las decenas de malos hábitos, las unidades de destinos firmados.

(312) Solo

bonhamled 04/10/2008 @ 08:24


La soledad es un castillo inexpugnable, una cárcel sin billete de vuelta. La soledad es ese desierto, esa estepa rusa que nos gustaría que nos rodeara, nos abrazara para, así separanos de todos los dolores que no nacen en nosotros para, como San Jorge, enfrentarlos y, en el mejor de los casos y con las espadas de la reflexión y la farmacopea, vencerlos.

Esa es la soledad del aire frío fuera, y el caliente dentro, de la buena sensación, del te caliente, de frío.

Sin embargo la soledad no tiene vuelta, poner un pie en su isla y como hidra terrible te capura y es dificil escapar. El querer estar solo se vuelve equivalente al “no querer estar con nadie”. Ese ostracismo digamos “histórico” nos lleva a una desaparición terrible, un viaje en busca de una Ítaca, suponemos interna, que en realidad solo es el no estar, el ser un otro nunca prójimo, el vivir separado y triste.

La tristeza tiene de soledad y la soledad de tristeza, el gato solo se lame bien pero se lame poco, y no sabe para que lamerse. Ese es el vórtice asesino y peligroso.

Pasar los años solo, no encontrar voces cercanas, estar en un mundo tan agresivo que cualquier día y sin pensarlo nos borraría de un plumazo. La compañía es un alegato, un conjuro, una trampa contra el paso del tiempo y de la soledad: nos deja escrito en una tablilla de arcilla aquellos momentos en la oquedad sola del cerebro, de nuevo solos, de nuevo.

(309) Definición sincera de tiempo

bonhamled 20/09/2008 @ 19:29

De repente, introducción, entradilla, didascalia, exordio para, sin descanso ser epílogo, resumen, fin, terminación.

El espacio entre ambas cosas es lo que llamamos vida, tiempo o puede que podredumbre.

(302) El español y el agua

bonhamled 01/09/2008 @ 17:26

El español reniega de sus vísceras y sus trapíos.

El español enrolla en sus rollos de lata toda su prosodia y retórica.

El español cainiza cada lunes y cada martes.

El español niega lo blanco por aceptar lo negro que niega el blanco.

El español mira a su nadir teniendo que levantar sus pies.

El español busca con un ojo al mesías mientras con otro lo derroca de su columna.

El español se desespañoliza para volver, lázaro, a una españolidad digna de traicionarse cada segundo.

El español odia al suelo y al cielo, al derredor y al jerarca.

Pero cuando el agua cae, el español se rasca la cabeza, parece cosa de mago o de dioses.

El español espera que termine la sagrada lluvia para continuar con la acechanza, la maledicencia, el brío retador y la autoantropofagia.

(301) Yo no soy Benedetti

bonhamled 27/08/2008 @ 17:20

Yo no soy Benedetti por eso digo corazón: coraza: carozo.

Ánima eterna en la lejanía de los centímetros y entre la lupa eterna, también, de mis lágrimas ajenas, ventosas y airadas de leve céfiro.

(298) Sobremesa en Gordale´s

bonhamled 01/08/2008 @ 07:43

Gordale entró en la habitación, la trasera del restaurante, miró a derecha y a izquierda, el fulgor apagado del revolver pareció iluminar algo al fondo.

Casi oculto por unas cajas pero con el rumor del a prisa ahí estaba Colósimo, con el arma en la mano pero oculto como un tejón.

Gordale disparó antes de tener total conciencia de que allí estaba, Colósimo gimió ligeramente y, a ese signo, Johny Gordale vació su cargador.

Con tranquilidad recorrió el pasillo de vuelta, acalló con un dedo al cocinero y a la camarera que temblaba y dio suavemente con la punta de su zapato de lindo cuero rojizo a los cadáveres de sus antes amigos Bruno Comuzzo, "El tijera" y Salvatore "Bibi" Stracci.

Salió del restaurante, el calor de Nueva York a las dos de la tarde le manchaba su traje, tomó el coche que le estaba esperando y se fue a su bar. Allí esperaría las felicitaciones y recomendaciones. Era un buen soldado.