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Categoría: Instrucciones, modos y procedimientos

(168) Instrucciones para morir dolorosamente

bonhamled 28/09/2007 @ 14:28

Suena el despertador:

  • Levantarse
  • Asearse y vestirse
  • Desayunar
  • Salir a la calle
  • Tomar el coche.
  • Avanzar por las calles y el tráfico.
  • Trabajar hasta la hora de la comida
  • Comer.
  • Trabajar hasta bien entrada la tarde
  • Salir del trabajo
  • Tomar el coche y zambullirse en el atasco
  • Llegar a casa
  • Hablar pocas palabras
  • Ver mucha televisión.
  • Irse a acostar.

Repetir la receta no menos de 25.000 veces, engañándola, de cuando en cuando con pequeños singulares, ajenísmos viajes, incómodos pasatiempos, desacompasadas risas.

Tras veinticinco mil veces, mirar el reloj, primero, un espejo, después y observar como la dama de la guadaña ha estado sonriendo y riendo: no podremos correr.

(167) Instrucciones para perderse

bonhamled 24/09/2007 @ 18:05

El lloro no es suficiente, aquel balbuceante y nervioso calvo y gordo del estudio de grabación es una espina clavada en un costado, es un terrible recuerdo de un futuro que no existe. La locura desagradable y desagradecida: ¡Es Syd Barrett!

(162) Instrucciones para ser platónico

bonhamled 12/09/2007 @ 05:04

A veces lo bonito, es bueno, lo bueno, es justo, lo justo, es acertado, lo acertado, es congruente, lo congruente, es excelso, lo excelso, es bello, lo bello es bonito.

(161) Instrucciones para identificar un heroe

bonhamled 11/09/2007 @ 05:44

Sale Atom Derae de casa, desconocedor de que es un héroe pero lo es, su indumentaria heroica le delata, su actuar, pausado, como de samurai, contenido, como de Aquiles taciturno y medido como de soldado en trinchera de Somme le da el pie perfecto: Es un héroe.

Su espalda curva, sus sienes ya algo manchadas de tiempo, su escasez habitual de pelo y el futuro temprano que se posa como buitre en cable de alta tensión parecen indicar otro destino más ungido por la égida de la normalidad. No dejarse engañar, es un heroe, cotidiano, diário, extremo y reverente.

(159) Instrucciones para que Euterpe sorprenda

bonhamled 07/09/2007 @ 05:40

Estaba sentado, esperando en el ocre o beige cotidiano el trabajo vinente, marchante, en estadía o en rebeldía de retraso, de repente, un instante, un rayo. Oigo “Feel so good” de Chuck Mangioni.

El mundo se para, imperceptible y mísero en su girar vago y aprovecho, por una vez, el instante repetido para cerrar los ojos. La profusión de personas grises, ruidos bruscos, objetos inútiles, gestos ociosos o agresivos se funden en un negro cinematográfico y se abre, como al apretarse los ojos de niño, un celeste eterno alejado del gris o del pardo del devenir diario.

Oigo guitarras que no son, clarinetes que no son, baterías que no son y jazz que no es porque en realidad escucho lo que quisiera que fuera el mundo.

Espero un instante, de casi nueve minutos, como en aquellos años de más juventud, más personas cerca, más estudio y más cansancio donde todavía nada se había convertido en dinero y despierto, nuevo descansado, vívido y egregio casi como un Kavafis paseando por Alejandría o como un Oscar WIlde una tarde placentera en un parque rodeado de acólitos efébicos. En la verdad es mucho más menestral y funcionarista pero es el sueño de la musa, la catarsis en pequeñísimas minúsculas. Un mundo revivido en un pequeño, otra vez, Aleph.

(156) Instrucciones para (re)encontrarse

bonhamled 04/09/2007 @ 06:06

Después de haber atesorado un poco de cansancio en las piernas, otro poco de sol en el gesto y en el semblante, un poco de sudor en axilas y pecho y un mucho de silencio y de ese bisbiseo amigo del silencio que se trae el viento, con juegos, en copas, cumbres y riscos vuelvo y me veo.

Esta anábasis hacia mi mismo es buena, tanto que merece la pena volverse a quemar en el mismo fuego.

(153) Instrucciones para discriminar racialmente al prójimo

bonhamled 01/09/2007 @ 20:35

Salgo a la calle y veo un banco, noto su aspereza limada de traseros, veo su limpieza algo aterida y dejada, y, por último y antes de entrar en faena, reconozco su utilidad.

Miro a la gente, primero tranquilo, luego ofuscado, al final clarividente y linneico y cuento:

Fama, Fama, Fama, Cronopio (aparente), Fama, Fama, Esperanza (en apariencia), Esperanza, cronopio, cronopio...

Marco en un papelito rayitas que se van convirtiendo en grupo de cinco. Al cabo de diez minutos con el sol agradable y un poco de aire justo en el punto de ser escaso, miro el papel y me percato. Más de cinco veces más famas que cronopios. Mi único anhelo se ancla en las esperanzas detectadas, que apenas hacen que se equilibre la balanza.

Por si fuera poco la cosa y hegeliano compro el periódico.

(152) Instrucciones para una justicia tendenciosa

bonhamled 31/08/2007 @ 06:06

"No me gusta que maten a gente inocente"

Era sorprendente pero la frase, en su instante y después, guardaba una sindéresis casi de libro pero cuanto más se pensaba más absolutisto, autoritarismo, muerte, falsedad y mendicidad moral arrostraba y arrojaba:

"No me gusta que maten a gente inocente"

Para evitar dudas resalto: Gustar, matar, gente, inocente.

En el qué, cómo, porqué, y de que manera de cada justificación hay mucho miedo y mucho desatino.

(148) Instrucciones para minimizar/salir del mundo

bonhamled 22/08/2007 @ 18:18

Existe la posibilidad de minimizar la pantalla, y con ello su imagen, su sonido, su molestia. También se puede, dentro de un programa de ordenador, salir del programa en cuestión, e incluso acabar con la sesión del ordenador.

En la vida normal esto es imposible, no podemos cercenar la voz yla presencia a las personas conjurándolas y convirtiéndolas en seres mínimos, tampoco podemos eliminarlas tocando la parte del extremo superior derecho. Es así y no hay vuelta de hoja aunque le veamos serías ventajas porque si lo pudieramos hacer, quizás, el mundo sólo sería un poco más horrible aún.

(146) Instrucciones para vivir según Pompeyo y Pessoa

bonhamled 13/08/2007 @ 06:42
Navegar, bogar, singlar, andar, vivir, transcurrir del tiempo, acercarse a la orilla, al desastre o a la muerte, todo ello, junto y quizás superpuesto se considera tanto el vivir como el navegar pero, sin embargo, no son sinónimos y puestos a elegir es preferible el segundo: Nos da ese poco más de derecho de gente, de actividad no perentoria y de dominio que en el caso del vivir queda de parte del tiempo y las circunstancias.
Es el caso menos libérrimo entre el andar y el vivir o, quizás entre el andar y el estar; que no el ser.