Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis ¿Te gusta la Fotografía?

Categoría: Murmullos

(45) Ellas

bonhamled 20/04/2007 @ 20:30

EL caso es que me dijo: "Es que somos diferentes".

Parecia una evidencia pero pensándolo llegue a la conclusión: "Si es que son diferentes, en ese caso significa que no son iguales".

Esta segunda tesis de poco relumbrón me llevó a la tercera: "Si no son iguales en ese caso, pensarán, actuarán, sentirán, verán el mundo de manera diferente".

Esto casi fue una conclusión perfecta porque entonces pude estribar mi último corolario: "Porque son diferentes me gustan, ya que son diferentes a veces no las entiendo".

Todo muy previsible, pero, sin embargo, sostiene todo la columnata lógica del pensamiento, y quizás de la razón y las razones.

(40) Sección técnica 4 El unicornio

bonhamled 18/04/2007 @ 18:26

UnicornioSalí a la calle sorteando coches, personas prescindibles y esdrújulos y superestructurales comentarios y circunstancias.

Andaba despistado mirando el reflejo de una chica en un escaparate, el aspecto de un anciano en vísperas de muerte, el correr urgente de una ambulancia o la premiosidad aparente de una pareja de policias cuando miré la cuerda que suelo agarrar con fuerza, al final de ella hay un unicornio.

Sin embargo no había unicornio, se había escapado, no estaba, quizás me la robó el pilluelo extranjero o la señora en la fila de la tienda o puede que el orondo comerciante. Ha desaparecido mi unicornio. Era mío, yo lo robé a otro despistado y el descuido fue rentable y feliz durante estos seis meses.

Ahora ¿donde reclamaré?, ¿Donde volveré a estar seguro?, ¿Donde recompondré la celosía o el jarrón Ming de mi propia confianza en mi mismo?

Cabizbajo y algo triste vuelvo a casa olvidando lo que tenía que hacer. Me voy fijando si encuentro otro cordel amarillo que amarre, solo porque el quiere, a otro unicornio.

Imagen: http://teatrinviajero.blogia.com/upload/unicornio.gif

(25) La ira

bonhamled 12/04/2007 @ 19:52

La ira sesga mieses verdes, corta la dulce savia para convertirla en barro en el suelo. La ira alimenta, como pecado capital, un mundo ajeno, fuera de la alambrada.

La ira está construida por una estequiometría extraña de perdida de razón, de vesania iniciática, sangre brotando y tormenta, mucha tormenta.

El odiar y el odiarse, el enfadarse contra el mundo o contra el inquilino de nuestro traje de piel más cercano. La ira, una estación a la que me abono y que, luego como hiedra e hidra me sube por el pecho y la cabeza ahogándome.

Soberano tonto que no sabe rebelarse y buscar el camino.

(16) Ruidos de niño

bonhamled 09/04/2007 @ 18:48

Risa de niño, curioso y proteico ruido cercano, un futuro y una hoja de árbol de las caducas, de las perennes.

Ruiditos de nene cercano, de infancia recién empezada, de ignorancia enteriza de fantástico mundo sin costuras, de protección almibarada.

Risa del nene sin carcajada apneica que daña y sin tiempo, el tiempo sobra.

Los demás, lo negro, el acero, la suciedad y las carreteras serán en otro momento, ahora solo la risa de un niño que, además, es mi hijo.

(14) Sonrisas antañonas

bonhamled 09/04/2007 @ 14:22

Recuerdos aquellos vínculos afectivos, animistas, afirmadores de una iglesia negadora que lo era más que la propia iglesia católica.

Su ralea de santos, procesiones, iluminaciones, enemigos, héroes, mártires y ángeles, bellísimos caníbales, terribles antropófagos, asesinos mudos y denuedo maximalista sin morigeración posible: o Manes o nada.

El tiempo del descrédito hace que esa sensación religiosa que se dió en llamar comunismo cayera como piedra en lodazal. No era mentira lo que dijeron, era mentira lo que hicieron, al igual que ahora no es mentira lo que hacen sino lo que dicen.

Aún así me quedo con el sueño igualitario imposible y el prágmatismo del día a día. ¿Inconsecuencia?, no... cuentas en el banco.

(12) Amor y amores.

bonhamled 09/04/2007 @ 09:25

Gianni Bella moldea un amor arrebatado de un barro rojizo.

Yo vivo en un barco lleno de hierro donde, a pesar de la mar, moldeo un amor sutil y sincero, diario y cotidiano, que tremola quizás no con ese flamígero y teatral desenvolvimiento pero si con la februlencia, décimas, intactas.

Ese es el día.