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Categoría: Pensamiento

(240) Restrepo

bonhamled 18/02/2008 @ 19:12

Ecuaciones de mi vida.

Matemática de Leibniz y de Newton.

Física de Ptolomeo.

Vida de Aristóteles y Stoia igualitaria,

Girondinos, jacobinos y mucha guillotina: donde me siento yo.

Releo y miro. Y releo. Y pienso y pienso.

La migraña se apodera de mi cerebro.

El dolor llena de estrechez mis hombros... cualquiera....

Ni hablo ni escribo.

Grito, resentimiento y lágrima.

Lloro y se me abren las carnes...

Como y cago, seguro, seguro.

Hasta que muera , ¡claro!

Respiro un aire ponzoñoso y expulso, a veces, pura ambrosía del aire... no lo entiendo pero lo asumo.

(223) Fotografías ejemplares: Libros

bonhamled 05/01/2008 @ 17:34

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(213) Quince segundos alargados.

bonhamled 17/12/2007 @ 20:49

¿Porque voy a elegir pararme y pensar, técnica y regalía, frente a arrebato y víscera?.

¿Para que?.

¿Porque?

¿Que me para a escribir de lo que quiera, negar al cielo, ya me negó antes, y negar a los hombres en sus miserias de dinero y sexo?.

Esto no es malditismo, me miro al espejo y tengo una cara de burgués y de aburrido que asesino, ni tampoco postura. ¿Para qué?

Es que lo mismo me cuesta ser bonito que ser terrible, ser correcto que ser verdadero o ser iconoclasta o postrarme ante cualquier imbécil tenga o no toga u oropel de poeta.

Para el resto, el espantajo, el personaje, la sonrisa-rictus, la mentirijilla gangrenosa, y la putitud del venderse cada vez, por menos tengo siete días a las semana 24 horas al día, 60 minutos a la hora, 45 segundos al minuto... todo menos estos quince segundos alargados que guardo para el grito al horizonte.

(206) Cuento sobre azogues y tiempos

bonhamled 06/12/2007 @ 04:39
Miró el viejo espejo, en el que se refleja el retrueco gris, y me sorprendo de su estado. Su mal reflejo. Recuerdo cuando lo compré, tardo y en el horizonte. El azogue se aja y se va desprendiendo en aguas, devolviendo una puerta de oxido y desgaste como de un daguerrotipo con cenefa.

La imagen día a día se pierde en tiempos, en las arenas ardientes, heladas y herrumbrosas del día y la noche, en los rumores de personas y los runrunes de las hablas. El tiempo huye y el espejo se estropea, aunque puede que todo sea nada más que un caro teatro presentáneo que nos da la marca del discurrir parsimonioso y remachado del río-tiempo. Hasta ese punto es de cobarde que busca mercuriales de amalgama que, malvados, nos deparan en arquitrabes de metáforas y andamios sutiles de fragancias el negro agujero occiso del mechinal del "memento mori".

(205) Historias

bonhamled 05/12/2007 @ 05:28

Se enciende la luz:

El artificiero pone una bomba de tiempo en el estrado del Areópago.

Tiembla Moisés ajeno a gineceos. Espera entre taludes y bambalinas.

La tremenda pajarera albergará a Humbert, a Harry Haller, a Septimus, a Diego o a muerte.

El escritor quizás solo escribe el guión y da la luz.

(197) Ucranio

bonhamled 25/11/2007 @ 08:05

Roja nariz en la cara

Ojillos claros, pequeños y burlones.

Polaco, ucranio o lejano.

Del trabajo al escorbuto.

De la distancia al llanto.

Emigrante: siempre próximo, siempre ajeno nunca prójimo.

(196) Pelea

bonhamled 23/11/2007 @ 20:32

El golpe, el desmayo.

La malvada hacienda de vacíos y aires.

La finta, el odio, el universo absuelto del todo o de la nada.

La vida, la muerte, la pelea como reconciliación olímpica, emancipación , revelación, redención.

El todo y la nada, la victoria, el denuedo, lo concertado y los yerros.

(192) Verdades

bonhamled 18/11/2007 @ 06:31

¿Tu verdad? No, la Verdad,

y ven conmigo a buscarla,

la tuya, guárdatela”

Antonio Machado

(182) La separación

bonhamled 24/10/2007 @ 05:08

Se miraban sorprendidos, iguales en su desconfianza y mirada, llegaban a las grandes naves donde, rápidamente eran seleccionados.

Unos aquí, otros allá. Las leyendas les decían que tal grupo, el de los jóvenes, iba directo a la muerte, o quizás las mujeres, o puede que tal o tal cual, quizás aquel que ponían más lejos.

Llegaban a su lugar de esperanza, de espera, donde deberían aguardar algún hecho ignoto y amenazante.

Miraban al cielo, cerrado de chapa y el ruido de la maquinaria industrial. Su cuerpo, su cabeza, su traje sería aprovechado, todo sería aprovechado.

Los hombres que les tomaban, les movían, les golpeaban incluso tenían la cara impermeable de la repetición burocrática de nada valían los gritos y las preguntas. Si acaso solo para que un grito energúmeno o un golpe acallase el cacareo de las dudas.

La familias unidas se desunían, aquí los padres, sufrientes, allí los hijos desconocidos e inseguros, en general una muerte les esperaba.

Pocos días después, el infierno terrible de la muerte, la colocación en cajas y el acabar en un asador de pollos sería el futuro de casi todos: era el futuro de las gallináceas pobres.

(174) El ángel desesperado

bonhamled 12/10/2007 @ 08:00

Escribía, en un acceso de lucidez, El ángel negro, abandonados sus negocios, solo su cuenta bancaria servía para apagar los fuegos fatuos que a su mente interesaban. Su medico, terrible, le seguía en su vesania de diamante loco.

Le sorprendió verle escribiendo, sin embargo el escrito arañado en el papel era solo de un epitafio.Añoraba la muerte.