El perro y el sol representan una logomaquia de la vida.
El perro se está quieto, el sol no entiende de huidas.
El perro se sienta a ver pasar el tiempo
El sol representa lo inalcanzable, lo inasible, lo lento.
El perro muere según pasa el día.
El sol es inmortal y no puede ser fratricida.
El sol está lejano y es enteléquia utópica.
El perro en nuestra mano y lo vive de forma alegórica.
El perro representa lo voraz, lo increible, lo fenomenal.
El sol eterno displicente se escuda detrás del cronológico Kant.
El sol da la vida y en eso es la Némesis
El perro vive, siente y sin Hegel el es su propia síntesis.
El sol amarillo queso, da hambre y da vida.
El perro sin hueso, un Diógenes con sonrisa.
El sol no entiende de músicas sino de tridentes sonoros.
El perro esconde en un mundo estridente su bello guau canoro.
El perro es bíblico, tremendo, claustral.
El sol es libérrimo, excelso parsifal.
El perro no es objeto de deseo del demonio de dos piernas
El sol es el nuevo Cuzco venero de hombres con linternas.
El perro se tiende al suelo soñando su fidelidad
El sol vive arriba en el cielo orgulloso de su majestad.
El perro roe y gasta para comer
El sol joder y mata no se bien porqué.
El sol encuentra en su hermana la lluvia su peor enemiga.
El perro tiene en la hidra humana su mayor asesina.
El perro deambula de acuerdo a su arte
El sol escudriñado no escapa a su escaparate.
Si te engañas el sol te da la noche y el día.
El perro otras veces solo una cadena real y maldita.
El sol entibia el hiperbóreo nadir de los hombres.
El perro guarda el lecho erróneo y regala un sentir insalobre.
El sol alumbra, oscura, encima y da sombra.
El pero jamás se esconde, nunca se oculta y apenas se asombra.
El sol cuando amigo, da calor, alimento y covacha
El perro siempre, fidelidad y cariño al que no lo guarda.
Existen un millón de soles en el cielo.
Perro, solo hay uno: un perro.
El sol es un Icaro emplumado.
El perro un dios bien disfrazado.
El ripio es enemigo del orgullo solar
Sin embargo hace gracia con un gua al siempre cínico can.
El sol es siempre un abominable y huidizo teseo justiciero.
El perro siempre ulises, minotauro sentado, jamas fiero.
El sol cobarde de cuando en cuando se eclipsa.
El perro Camús andando no permite que no vivas.
El sol domesticó al hombre en sus campos.
El hombre mató al antropófago lobo con sus perros blancos.
Nota: al finalizar me han quedado ganas de hablar del sol y de los perros porque creo que hasta este momento todavía no había empezado a hablar de ellos.
Foto1: http://www.dipualba.es/energia/images/Perro_vagabundo.jpg
Foto2: http://www.astro-digital.com/11/sol.html