Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis ¿Te gusta la Fotografía?

Categoría: Vicios, Virtudes y Venturas

(212) Instantes de pensamiento menor

bonhamled 16/12/2007 @ 10:40

Soñó la rosa un día, soñaba en hielo.

Los tristes paréntesis de sus hijos rendía en el suelo.

Soñaba el dulce dulce de leche libaba sueños.

Hablaba la madre, hablaba el padre, urdía vuelos.

Terminaban andando y los sueños acababan silbando, rendía puertos, mataba albatros, Moría pequeño.

(211) Ayer, en 1984

bonhamled 15/12/2007 @ 06:33

Ayer, en 1984 tenía miedo y hacía sol.

Ayer, en 1984 el miedo comía y se movía entre muebles y personas.

Hoy el miedo me rodea y asedia pero sigo mirando al sol.

Ayer, en 1984, el mundo era una cueva negra pero ilusionante.

Hoy, la incertidumbre se vuelve gris y usada, la ilusión se meteoriza.

Ayer el tiempo siempre era una oportunidad, hoy una gran traición.

Ayer las personas eran fuentes donde beber, hoy bebida ya digerida.

Ayer estar solo y estar triste era todo uno, hoy el estar solo es la simiente de dejar de estar triste.

Ayer estar mal acompañado incluso se agradecía, hoy el estar solo es la mejor, o peor, compañía.

Antes la verdad era matizable y clara, hoy es indiscutible y obtusa.

Ayeres y hoys, bastardos pensamientos de un deja vu eterno.

(207) Mentiras lectoriles

bonhamled 08/12/2007 @ 06:58

“En Egipto, a las bibliotecas se las denominaba “tesoro de los remedios del alma”.

En efecto, curábase en ellas la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y origen de todas las demás”.Jacques Bénigne Bossuet

“Ordenar bibliotecas es ejercer de un modo silencioso el arte de la crítica” Jorge Luis Borges

“Si cerca de tu biblioteca tienes un jardín, no te faltará nada” Marco Tulio Cicerón

Un intelectual es el que va a una biblioteca incluso cuando no llueve” André Roussin

“La Biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya circunferencia es inaccesible” Jorge Luis Borges

“¡Cuánto hay en la biblioteca sobre lo cual podría escribirse «para uso externo», como en los frascos de farmacia!” Alphonse Daudet

“Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de un pueblo” John Steinbeck

“Una casa sin biblioteca es una casa sin dignidad” Anónimo

“Para instalar una buena biblioteca particular se necesitan dos cosas: un amplio círculo de amigos y una mala memoria” Georg Thomalia

“El destino de muchos hombres dependió de tener o no una biblioteca en su hogar paterno” Edmundo D’Amicis

(204) El agua de Tales

bonhamled 04/12/2007 @ 05:47

Volvía a su casa, una vez desembarcado, pensando, por encima del horror de las cenizas derramadas y engullidas por el salado mar. Tenía la certeza de la pequeñez del ser humano. Zvi andaba en dirección a su casa, sus calles y a sus seres queridos, conocidos, vistos.

Recordó unas inmensas pilas de escorias que acarreaba a la voz rápida del capataz, amenaza y, a veces, castigo ejemplar. Por eso parecía poca cosa este último gesto.

Buscó un lugar en el mar, en el punto que más se pareciera más al de su izquierda, al oeste, a sotavento o a la hiperbórea; un lugar que pudiera ser cualquiera. Arrojó el contenido, que desapareció, convirtiéndose en nada, en un lugar que no era ninguno.

La desesperación de la ceniza vivió un instante apneico y, como la locura en el sabio o la pesadilla en la beldad, se hundió tiñéndose de gris oscuro, burbujeando sucio, escondiéndose para siempre, desintegrándose para no ser en aquel mar de la primera mañana.

Todo lo demás quedó atrás, la muerte, la nada, el vacío, el no ser, el no estar, el desaparecer, el pequeño viaje en secreto pero no oculto, y la vuelta tranquila, diligente pero no rápida: de marinero.

Anduvo las calles y vió personas, su gente. Los marineros reparaban redes para la próxima salida o para su guarnecimiento y guarda. Recordó a los saltarines muchachos por las calles. El sol se aventura en el cosmos de su camino por el cielo mientras la gente come, rie, vive y es, como en cualquier otro día de los que vendrán, como en cualquier otro día de los múltiples pasados.

Pensó, un instante, en el vivaz movimiento de la mañana: mujeres, niños, trabajadores, enfermeras, guardias, amigos, enemigos, cercanos, lejanos. Pensó en el mundo, en la vida y siguió andando. Ese andar seguro con paso señero significó mucho más que lo que había hecho dos horas antes: enterrar en agua el espíritu perverso y enfermo del falso Ricardo Klement, la mano ejecutora y pensante del asesinato de su pueblo.

(203) Láminas de pájaros

bonhamled 02/12/2007 @ 06:36

Observo láminas de pájaros

Con todo su detalle vano de plumajes, tamaños y características

Su linneico nombre me lleva a pasados de oscuridad y negación.

Por eso prefiero el vuelo

a la plasmación cobarde del dibujo aterrado.

(202) 11M

bonhamled 01/12/2007 @ 07:02

La muerte es de hierro: Cuajada de negra sangre, frío y caliente de muerte. El humo es negro y gris túnica postrera de la némesis. El humo es la blonda de la muerte, como un heraldo.

El suelo brota en rocas marcianas, de trozos de alma y pedazos de risa, sonrisas, momentos y vida ajados, deslavazados, ajenos entre sí, chirriando como en locura, retumbando en un instante eterno. Bailando sin estar y riendo sin sonido, en una locura de eterna sinrazón. Un zumbido fuerte, muy fuerte ataca.

Ese instante dura la vida, una vida acaba en ese instante, un reloj marca un segundo, una vida se extingue,

una segunda luz negrísima deflagra y tiñe aún más de tibia muerte los gestos asombrados de los hermanos. Mancha de yeso las caras de los hombres y los convierte en calaveras polvorientas, por el tiempo, por el daño, por el estruendo sin música del estrambote.

Hoy es eterno, la muerte es eterna, su lluvia funesta y triste no parece acabar.El aumbido grave y siniestro de timpano tañe cronográfico en los interiores.

El hierro se puebla de mis trozos, el mundo se vuelve mi enemigo,

la naturaleza manipulada por los malvados hiende mis carnes, me muere, me asesina, me abre el pecho y se lleva mis vísceras,

quedo sin mi cabeza, sin mi alma, sin mi espíritu y sin mi corazón, solo lo fácil de robar

Se acabó el futuro, la risa y el tiempo. En este instante eterno, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero, me muero."

(201) Ratonea el tiempo

bonhamled 30/11/2007 @ 06:39
Ratonea el tiempo, amarga y roe.
Simpleza de Haiku resuelve en andamios.
Arquitecturas de arquitrabe, alquerías de varahunda.
Ratonea el tiempo, corroe más que los sulfuros.
Ratonea el tiempo, roba pelo,
regala grasa, añade desconcierto.
El tiempo menoscaba, encima músicas ya oídas,
reitera guiones ya rodados.
Repite, fiable como apuntador, libretos ajados.
Ratonea el tiempo, escondido en guanteras de coche,
el calor y el cerrado matan el trasunto.
Vive de cierzos, xalocs e infancias de Rulfos.
El tiempo ratoneado engaña, miente, te promete
para ser un camino de garbancillo a la muerte
con un sutilísimo toque de especia esmeralda.

(199) Preces

bonhamled 27/11/2007 @ 20:15

El gremio de teñidores de lana, sastres de frío y fabricantes de abrigos convocan al pueblo de Aparicio, y a toda la comarca de Almadormida, a preces por la pronta llegada de las beneficiosas lluvias y los parámetros metereológicos más adecuados y acordes a la fechas invernales en la que nos encontramos.

(198) El actor que huye

bonhamled 26/11/2007 @ 20:02

Peñagaricano repetía el texto afable y diligente en su operación actoral:

- "Mirarse y no encontrarse" - Decía taciturno y torvo.

- "Reía como paloma al vuelo" - y, dando un salto, hacía un mohín hilarante.

Un papel por fín tras tanto tiempo, tras escapar a dos o tres infiernos y volver, viendo los alrededores de Florencia, a su Damasco particular.

- "Mirarse y no encontrarse".

- "Reía como paloma al vuelo".

Gracias tenía que dar por esa puerta reabireta al solar inmenso de su talento. Talento ennegrecido de vejez, deterioro y duda.

- "Mirarse...".

La función, la principal, el último gran ensayo, la eyaculación onánica postrera de nervios e inseguridades sería el jueves. Ensayos y repeticiones, angustias y falta de profesionalidad, entradas para amigos, primero negadas, luego goteadas, llamadas telefónicas, sonrisas y mariposas: Un clásico de las vísperas.

"Peñagaricano volvía", el tipo de letra del cartel anunciador le daba algún cícero de más que al resto de secundarios, los inminentes próximos primeros actores.

El teatro, la mentira bien contada que recrea, para crear, la verdad vive de egos pequeños, maquillaje, banbalinas que es una cosmogonía imperfecta o, mejor aún, una logomaquia de espaldas al mundo cotidiano.

Peñagaricano pidió adelantos, reconcilió personas, amistó directores de sucursal, reunió fuerzas, desdobló críticos.

El jueves por la mañana, dos horas antes del gran ensayo general, Peñagaricano veloz y nervioso tomaba un tren. El traquetreo le llevaría, sin duda, a la muerte.

(193) Carrión

bonhamled 19/11/2007 @ 06:04

Ay, Carrión, Carrión Donde estabas tu el día que las moscas llegaron a Aparicio.

Buscones, malvados, duendes sin oficio

¿Donde andabas cuando se apagó la luz?

Carrión se fue andando, anciano y turbado, el pasado habla con el presente siempre para dar dolor.