(69) Bibliocacos en Almadormida
La enciclopedia en inglés importada en cubierta de cuero negro, tafilete en oro y bellísimas estampas que explicaban, en lengua sajona, las bellezas y horrores del mundo con lujo de detalles y proliidad.
Los tres volúmenes de la enciclopedia S -SOR, Cle- Czu y A-Ace llenaron de tristeza los últimos días del boticario. Se le hacía el mundo muy imperfecto, le arañaba ver los huecos de la estantería.
Aunque se investigó el hecho al final los agentes del municipio no se si por desidia o por abandono, otros dicen que por involucración, llegaron a la conclusión de que los bellos volúmenes podrían estar desaparecidos para siempre, podrían haber sido destruidos o, lo que era peor, desguazados en una miriada de pequeños códices, eugenésicos, sementales, para mofa de extraños descontextualizados.
Al poco moriría Don Pócilo y sus enfermos y la cohorte en pleno de la corporación le siguió al camposanto, entre ellas se supone que alguno de los jóvenes bibliocacos. Todavía no olía Aparicio a pútrido ni las moscas habían llenado el pueblo. A los pocos días aparecieron los tres volúmenes pero cercenados en algunas páginas. Puede que donde apareciera pista del nombre de los culpables.
Jamás lo supimos, tras los sucesos del aciago Goush en la casa vacía del bibliotecario apareció, como boca desdentada, la estantería de la enciclopedia británica cercenada. Pero en aquellos tiempos ya nadie tuvo ganas de libros.
Imagen: http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:Ad_Encyclopaedia-Britannica_05-1913.jpg

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del.icio.us
Un Comentario »
Está genial! Muy bien escrito.
Me gustan especialmente:
"Se le hacía el mundo muy imperfecto, le arañaba ver los huecos de la estantería."
"como boca desdentada, la estantería de la enciclopedia británica cercenada."
En realidad, todo el texto es un acierto.