(96) Sentado en el despacho
El ataque había sido coordinado, el error dirigido y concernido era imposible.
Desmond Abarra desde su despacho no compartido veía en su ordenador como los archivos caían y desaparecían, estudios valiosos, por suerte guardados, y fechas y datos de psiconética que desaparecían en la inmensidad anentrópica de los ordenadores centrales.
Esos datos serían recuperados días después y volúmenes ingentes de googlebyes restituidos y recuperados. El coste de ese almacenamiento instantáneo, inmenso, era también muy grande pero UN8r) debía y quería mantener ese estudio de los antiguos sacerdotes-matemáticos actualizado. Hasta cierto modo era la base del multiestado planetario, hasta algún punto, junto con el ejército-policía, permitía que no colapsase el modelo nacido tras la última guerra por recursos. La democracia.
Algunos grupos radicales o terroristas pagarían todo su petróleo fosil restante o parte de las esmeraldas de uranio por conocer que el colapso, provocado pero no predecible del error en Materión, se daba a sus ojos y en aquellos momentos. La frase era sonora pero peligrosa: “Durante un par de días no habría ley”.


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Un Comentario »
Ya sé que nada tiene que ver con el texto. Pero ayer, me cargué no sé cuántas carpetas sin querer. Nunca hay ley en mi ordenador, ni orden.
Salud.