(171) El otoño
El hombre de otoño entra en la habitación oscura y gris con esa mortecina y punteada realidad de ocasos.
Gira mundos, como picaportes, estrangula aires e ilusiones y captura, aprehende, marchita, esclaviza para devolver chupado y con saliva medio digerido y bastante deteriorado, regurgitado después.
Este general invierno que llamamos otoñoo maiour gloria tempus, es el originador del ancla en tierra. De ese descocado y gravitacional arranque negativo para cada uno de nuestros actos, esa resitencia sin acción, ese imposibilitar el hacer.
La negación vestida de estruendo y retumbe.

Meneame
del.icio.us
No hay Comentarios »