(249) ETA
No te cruces en mi calle:
Ni con tu ser hiedas más el aire, hidra.
No quiero tus carreras de terror, nihil de nihilistas.
Ni más disparos del ámbar del horror sucio, rasgado, fascista.
No quiero que tengas otros tiempos, amigos o vidas.
Ni hijos propios, ni libros leídos, ni verdaderas risas.
Ni negras pistolas, ni luchas conocidas, ni leyes, ni misas.
Ni palabras oídas, escuchadas, ni vinos, ni hombres.
Ni forzarme a pensar un ¿Que querrán? absorto, triste y encogido
en las tardes tibias y frías de la amenaza sin norte.
Solo pido para ti crueldad cerrada.
En regalo, en solemne y acotada celada.
En acechanza de miedo trilátero y tela encarnada.
Y cerradura, dura, afilada, fría, de mecánica deslavazada
para lo vital, absoluta, gris, rígida y demacrada.
Para quedar, en cárcel, robando quedo a la vida caliente
abruptos segundos de vida que a otro, pobre, quitaste
postulándote lánguida a una muerte silente, terca pero alarmante:
arquitectura fraude y ofensiva, rala de barro y plena de ceniza ardiente.
Tu, ETA, Asesino, biblioclasta, terrorista, caballo de apocalipsis
rutilo que es y se siente genocida.

Meneame
del.icio.us
No hay Comentarios »