Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

(278) Dictadura

bonhamled @ 20:07 Tags:

La pátina blancuzca, de blanco sucio, del silencio se deposita como nieve cérea o cenicienta.

Es el momento terso y suave cuando el silencio se aposenta. Un silencio de frío hierro y negrura callada: Dejamos de ver.

La vista huye porque el ver se confunde con el mirar y el mirar con el querer enterarse. Inconveniente. Mejor no ver...¿Que ver?

El habla, la parla se esconde tras esquinas y en bodegones, en lugares absurdos, y en la nada. El hablar es ninguno porque hablar es saber y es transmitir y cuesta. Silencio, callarse, shhh..., la muerte.

El ver se encenaga, los tropeles se convierten en tropelías, y las masas en argumentos blandos, que lijan lo que tocan, haciendo sentir,, al hablador minotauro en laberinto perseguido por un Teseo sin amor o con un amor de tribuna y fotografía muda.

El ser, entonces, se exilia en la cavidad de las costillas sirviendo el habla como tenue neumotorax y el pensamiento como tañir titilante de unas campanas que quedan, así debe ser, encerradas.

La sonrisa, la buena intención, los caminos que desembocan en ese mal negro, la conveniencia, el interés, el poderoso y el que desea serlo todo ello alimenta como guarnición ese alambre de espino que se ha de tragar como cuerpo consagrado del hecho violento. Callarse, griteríos y golpetazos de: "Aquí no se habla de..", "Respeto a quien ha traído la paz, la justicia y el trabajo".

Este infierno, interno de silencio, sol brillante y falta de dudas se llama dictadura. Y es una palabra, una frase, un párrafo, un capítulo y a veces muchos libros plagados de ortografías que, sin embargo y tragando, leemos con fruición por el ojo vigilante en la nuca.

Por eso a veces decir que va a llover a cántaros, o simplemente un aguacero tímido da tanta alegría.

No hay Comentarios »

TrackBack URI

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>