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<title>Un instante de aporía </title>
<link>http://almadormida.nireblog.com</link>
<description>Microcuentos, pensamientos, ideas y descalabros en este camino sin luz hacia Damasco. </description>
<pubDate>Fri, 20 Nov 2009 23:03:32 +0100</pubDate>
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<title>Un instante de aporía </title>
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	<title>(383) London Calling</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/11/14/383-london-calling</link>
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		<description><![CDATA[<p>Salió de casa sonriendo, y algo suspirando, cuando encendía el cigarrillo en el día comenzante. La luz pequeña y algo trémula del encender pareció iluminar su cara. Se ajustó el cuello de la chaqueta para que resguardara un poco mas. El frío y el aire le obligó a buscar el resguardo de su propio cuerpo hasta que logró encender su cigarrillo.</p>
<p>Bajó la calle empinada con el sol saliendo, llegaría al autobus que le llevaría a la fábrica, unas horas de trabajo, un turno repetido y de nuevo a casa. El día amenazaba la lluvia fría de octubre.</p>
<p>Las circunstancias del trabajo cada vez estaban peor, habían despedido a varios y habían jubilado a otros compañeros. Miró detrás, a su casa pensando en su familia que dormía. Sus preocupaciones fueron conjuradas con una profunda inspiración del cigarro, se marcharon elevándose con las volutas arabescas del humo del cigarrillo. Se frotó las manos para recuperar algo de calor y sublimar el sentimiento de miedo y angustia que se le mostraba. Un paso algo más fuerte, un poco más de frío y una mirada al reloj barato le devolvió a la vida sin más.</p>
<p>La luz de la farola le marcaba, como una starlette de club de jazz, el lugar de espera. Luego, por la tarde, las noticias podrían ser terribles, la depresión se ceñiría, quizás, a ese hombre que era él en su misma chaqueta. Sin embargo ahora bajaba la cuesta tarareando "<em>London Calling</em>" de "The Clash". Quizás así  exortizaría el peligro, quizás así llamaría a esa alegría que solo se manifiesta las menos veces en la pirotecnia bufa de la vida.</p>
<p>Nosotros, los lectores de un cuento imposible y mentiroso, sabemos que no ocurrirá así. Lo que vimos, supimos y conocimos después no lo contaremos, puede ser porque el escritor fue suficientemente vago para no contárnoslo, puede que porque los hechos fueran tan amargos, fantásticos, taumatúrgicos, revisitados que no mereciera la pena. Simplemente nos quedamos con el obrero metalúrgico de mediana edad bajando la empinada calle hasta el lugar de recogida, fumando y tarareando una canción antigua.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/11/14/383-london-calling#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sat, 14 Nov 2009 13:52:19 +0100</pubDate>	</item>
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	<title>(382) Vida en otoño</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/11/08/382-vida-en-otono</link>
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		<description><![CDATA[<p>Las hojas del otoñal año caen al suelo y lo manchan como en arrebatada sinfonía de violinista sudoroso. Se cuelgan de las nervaduras ocres, rojas, amarillas las fusa y semifusas todavía clorofílicas del paso del tiempo. Ese tiempo que es como fuelle de acordeón, un tiempo que se repite.</p>
<p>El humus que ese tiempo crea, como las hojas propias, servirá para ser podrido, fuente, sementera de otros tiempos u otros recuerdos.</p>
<p>Es un parque desierto, apenas alguien y además lejos. Es lo que damos en llamar, en algunas ocasiones optimistas, vida y casi siempre desgaste.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/11/08/382-vida-en-otono#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sun, 08 Nov 2009 07:05:40 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(381) Se va el verano</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/10/29/381-se-va-el-verano</link>
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		<description><![CDATA[<p><font face="Arial1" size="2">El sol se pone en esa etapa donde el verano no está del todo olvidado pero el fresco abundado ya rememora un lejano e invernizo otoño. El sol se esconde entre rojos, morados y violetas solemnes y espectadores, en muy poco, en un casi nada instantáneo el cielo se cubrirá del espacio plano y negro del infinito desconocido.</font></p>
<p><font face="Arial1" size="2">Miro al monte a lo lejos, a sus retamas, a sus gramas, a sus lavandas y al olor fragante que se escapa con el calor del sol como un perfume caro y abierto. Se marcha el tiempo como el halo de un caracol, se acerca la noche con ese frío rememorante. El tiempo se viene encima, todo ha acabado, ahora once meses de cortina herrumbrosa y subterránea de incómoda rutina, casi sin soles, sin días, sin aires y sin espacio, una masa mocosa de tiempo, responsabilidades, prisas y vida que se va.</font></p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/10/29/381-se-va-el-verano#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Thu, 29 Oct 2009 07:43:39 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(380) La puta tos</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/10/23/380-la-puta-tos</link>
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		<description><![CDATA[<p><!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--></p>
<p>Llevo casi tres días tosiendo sin parar, antes, mucho antes, un constipado mal curado, puede que bronquitis me tuvo dos semanas moqueando, con frío y algo de fiebre. La calle gría y gris no ayuda.</p>
<p align="justify">Paso el día tosiendo aquí y allá, tosiendo camino del trabajo, tosiendo sobre la mesa y frente al ordenador, tosiendo en los pasillos y ascensores, en las reuniones, en las comidas y en el metro. Es una tos terrible que a veces se engarza, como cerezas o, mejor aún, como cuentas de un rosario y me llegan a hacer vomitar, pretendiendo sacarme los ojos de sus órbitas.</p>
<p align="justify">Toso de día y me crispa los nervios pero de noche, además de dormir sentado y con esa sensación de no tragar que me rebela, una sinfonía de pitos parásitos envenena el silencio dulce y rígido de la noche. Violines perversos, trompetas desgastadas, arpas disonantes, un concierto de alegoría siniestra que desde dentro del fuelle de mi pulmón desequilibra mi sueño, mezcla como en mal combinado, el mundo onírico y la realidad sorda, tosiente y nocturna.</p>
<p align="justify">Paso la noche levantándome, sentándome, desesperándome, cansado y, sobre todo tosiendo. Toso... ahora mismo he tenido que parar porque toso. Este episodio dura más de un mes y no acaba. Mi natural renuencia a los médicos y las medicinas han sido el inicio de todo esto. El no conjurar esta pequeña maldición con una medicina y el estrés de un trabajo que no me deja respirar, nunca mejor dicho.</p>
<p align="justify">Respiro y oigo carracas extranjeras, pitidos metálicos y rechinares de engranajes que no engranan al estar llenos de arena. Escucho, rugidos de león y bisbiseo de serpiente. Los escucho a cada momento, cada inspiración, trece por minuto como decía aquel poeta, trece cada segundo como el avatar de ola rompiente me lleva a pensar en mi mente cansada por el poco sueño y la mala sensación.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/10/23/380-la-puta-tos#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Fri, 23 Oct 2009 19:48:04 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(379) Esperando</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/10/17/379-esperando</link>
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		<description><![CDATA[<p align="justify">Pasarían los años, como hojas de otoño o gotas de primavera esperando una pregunta y una respuesta. Pasaría el tiempo de reloj, el tiempo de arrugas y el tiempo en la ciudad, con sus ruidos, sus silencios, sus prisas y sus parsimonias metafísicas.</p>
<p>Ella respondería, si, no depende, porqué no, indudablemente no, según el tiempo pasaba, el caracter se agriaba, la juventud se marchaba cambiándose por canas ocultas de tinte. El preguntaría, ¿Juntos?, ¿Nos vemos?, ¿Vienes?, ¿Me das una foto?, según los años pasaban, los meses, los días, las horas, los minutos y los segundos.</p>
<p align="justify">Intercambiaban miradas, cada día, aquí, tras la barra que conoció inquilinos de todo tipo, rápidos y lentos, de café bebido, de desayuno completo y amena conversación, como disfrutando del día que se escapaba. Ella, camarera, con su trajecito y su cercanía profesional e impuesta, le miraba oculta, y esperaba un algo que no sería. Pasaron los ochenta, convulsos, entraron los noventa, novedosas, se inauguró un nuevo siglo con miedos y cambios, y en la década de los diez, cuando ya se jubilaría, seguía esperando.</p>
<p align="justify">Ella quizás esperaba un día de frío a última hora de la noche, una sonrisa cercana y un gesto. El esperaba ser otra persona, superar los miedos, saciar su sed de amor en otra boca, querer sin tener que medir ni pagar. Sin embargo el tiempo, como ancla, le tiraba a un fondo de fango limoso de incertidumbre e inacción. Seguía sin actuar.</p>
<p>Un día, poco antes de aquel mayo que transcurrió hasta el último diciembre, se decidió. Ya jubilado. Se decidió y la llamó, Julita, me estaba preguntando si querría...</p>
<p align="justify">Ella sonrió como cuando se abre un cofre del tesoro y lo que se encuentra siempre es menos pero, al menos valioso y querido. Quizás dar un paseo iniciático, quizás tomar un café, un café repetido de treinta años cada mañana y cada tarde, quizás alguna vez sofisticarse hasta acudir al último cine de la Gran Vía.</p>
<p>Ella aceptaría alguna opción, ignoro cual, el continuaría su rutina y esperaría hasta la tarde. Ese mismo día el sol refulgiría con ese color amarillo y algo maligno, esperando un vengarse picado. Lo conseguiría antes del final de la tarde.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/10/17/379-esperando#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sat, 17 Oct 2009 16:21:50 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(378) Gin Fizz</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/10/12/378-gin-fizz</link>
	<guid>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/10/12/378-gin-fizz</guid>
		<description><![CDATA[<p align="justify">EL Gin Fizz tiene el sucio tracto de la resaca, el día después, ese sabor ácido, ácimo, salado y desterrado de la bilis. Negra, siempre bilis negra.</p>
<p align="justify">El Gin Fizz se pide con voluntad de terminar de perder que no dejar de perder, de acabar de perder para volver a perder.</p>
<p align="justify">El Gin Fizz siente en su tibio corazón levemente verdoso un fulgir de pena irradiante, de tristeza plena, de desconsideración hacia si mismo por atacarse, dañarse, destruirse pero con la lentitud y la parsimonia de un absurdo repetido.</p>
<p align="justify">Tintinea el vaso, tintinea el tiempo y tintinean las causas por las que beber sin parar, vuelto a las burbujas que hacen daño, Esa maldita ginebra de tiempos remotos, de sabor de roca, de grieta en molino, de tiempo perdido, de locura de spleen, de sudor frío, de trasnoche frío, de chaqueta grande y delgadez enferma.</p>
<p align="justify">Bebo Gin Fizz y me siento como un Marlowe perdido o, quizás, como un Septimius Smith nuevo. Miro al aire y es suavemente denso tras el gran cristal una ciudad de noche que en sus luminarias de polilla atrae las tristezas burbujeantes de un día que siempre te atropella. El cielo está lejos, encapotado y blanquecino, como la verdad y como la verdad que se encuentra en el fondo de un Gin Fizz, en el surco de un disco de Miles Davis y en una sonrisa que se va separando, desvaneciendo, alejando.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/10/12/378-gin-fizz#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Mon, 12 Oct 2009 08:58:35 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(377) La primavera otoñal</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/10/08/377-la-primavera-otonal</link>
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		<description><![CDATA[<p align="justify">Bien lo conocía Pou en su reducto anarquista y antiguo de París: los cambios son así, pequeños irremediables, sospechosos.</p>
<p align="justify">Pou conocía que un día un leve resquebrajamiento, dudoso, aparececría La superficie se quebraba ligeramente, muy poco. Casi todos dudaban que fuera, todos esperaban una reacción indolora e inmediata pero con sorpresa de esa grieta surgía luminosa el fulgor del cambio, como la binza del huevo que surge tras la rocosa, calcárea, resistencia de la cáscara.</p>
<p align="justify">Pou esperaba ese leve grito de luz, ese resquebrajamiento que los más involucionistas, carcunda estéril para él, no detectarían jamás. Era el origen pionero de un vegetal novedoso entre los adoquines del tiempo y la historia, una flor, quizás atomizada e instantánea. Los ochenta años de Pou eran una esperanza por un rayo de luz de esa calidad, de este tipo, de ese tiempo.</p>
<p align="justify">Esperaba que la rugosa y empedernida superficie se rompiera un poco, cediendo. Cejara la presión de las junturas y acuerdos, la tibieza de egoísmos e intereses yermos para surgir ese agujerito, esa arista asomada, ese desgaste ajado que dejara ver la debilidad de la barrera, la cárcel, la pared que fuera susurro, murmullo, palabra, grito, eco.</p>
<p align="justify">Pou soñaba, viejo jóven de ideas redentoras, con ese día, que podría ser, no le importaba, el previo a su muerte, pero era el día que quería vivir, el del comienzo de la caída, ralentizada, lenta, dubitando, oscurecida por la sorpresa pero buscando la velocidad como depredador al ataque. Sería el inicio de la primavera, de su primavera otoñal.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/10/08/377-la-primavera-otonal#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Thu, 08 Oct 2009 19:45:13 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(376) Madrugaba mucho</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/10/05/376-madrugaba-mucho</link>
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		<description><![CDATA[<p align="justify">Gabriel Omar Batiste se levantaba a las seis, recorría media ciudad de Buenos Aires, atestada, vacía, con ese frío austral que solose conoce en Julio. Llega hasta el bar más cercano al estadio de Racing, en Avellaneda.</p>
<p align="justify">Pasaba una hora allí, día tras día, hablando del equipo, de la vida, de las circunstancias, con el Indio, con el sequito García, con el que pasara, combinando la primera bebida de día con activación de un sol tímido.</p>
<p align="justify">Así día a día, mes a mes, durante años, bastantes, seis. Batiste recorría media ciudad: colectivos, trenes para llegar a aquel lugar, anodino, insignificante y común. Pero lo hacía cada día desde que se jubiló. Seis años de cruzar una ciudad, de cansarse y de levantarse.</p>
<p align="justify">Los parroquianos del Bar creían que Batiste era del barrio, uno de esos jubilados borrachines o, quizás, algún jefe o vendedor de gesto repetido. Repetir, hacer, conseguir, repetir.</p>
<p align="justify">Batiste, llegado un momento, se asomaba a la puerta que daba al gran este argentino, de mar, vaciedad y personas. En aquel Bar el este era solo un solar siempre al principio de construcción que dejaba casi una linea horizontal sobre la que levantarse perezoso el sol. En ese momento salía Batiste con su café, a la calle y miraba el sol. Observaba su relog durante un instante y su cabezota calva parecía ponerse en movimiento para hacer un cálculo. Al punto volvia a sumirse en esa mueca gris y se introducía de nuevo al Bar. Evitaba el aire del invierno y la calima del verano.</p>
<p>Batiste pasó seis años así, hasta hoy. Y hoy mismo no vino. No volvería.</p>
<p align="justify">En realidad Batiste no miraba al sol, que anunciaba, o el frío, sino el nacimiento de un nuevo día que el asesino de sus afecto no volvería a ver pero volvería a oler. Aquel en el que una mañana de hace más de treinta años asesinó a su amor por cuidado a una dictadura, a una locura, a un desarraigo. El traidor Julián tomó a su flor Graciela y se la llevó para siempre. El mismo se habría tenido que ir con ella, como en la epica de un funeral vikingo, pero nunca fue así. Se quedó solo, sin el hijo que esperaba, sin el futuro que compró, sin la melodía de un mañana amable.</p>
<p>Se sentó Batiste en el tiempo, esperando la condena del Turco Julian, día a día, con su trabajo menestral de oficinista de banco, gris, corbata repetida, traje repetido y barato, casa cercana y así día tras día oculto, esperando, sentado en el banco del tiempo a que algo pasara. Ganó su pensión de jubilación y ganó todo el tiempo del mundo, un tiempo sin tino ni dirección.</p>
<p align="justify">Aquel día, como los seis años anteriores desde que se jubiló, no volvió a mirar el sol en el amanecer, aquel que agostaba al turco mientras el suplantaba su vida, ni miró la jornada cegadora de aburrimiento en la cárcel. EL turco Julián salía de la cárcel, sólo, olvidado, como herramienta útil pero incómoda, alejado de todos, de la vida, de las personas.</p>
<p>Salíó de la gran cárcel central y a pocas manzanas un maduro hombre bien vestido le disparó a bocajarro en la cabeza. Un disparo sordo, en los ruidos de las calles, que apenas sobresaltó a los más cercanos. Un disparo justo, sin exceso ni alharaca, una muerte que ajustaba penas con el universo.</p>
<p align="justify">Gabriel Omar Batiste se fue andando, con la cabeza dando vueltas, esperando que alguien le parara, le detuviera, le metiera en la cárcel y le suplantara su personalidad solo para tener el placer de reconocerle día a día en el infierno grisáceo de la cárcel. No fue así. Se marchó calle abajo hasta la siguiente parada de colectivo, ¿Cual¿, uno, lejanamente alguna sirena marcaba la comisión de un crimen.</p>
<p align="justify">&nbsp;</p>
<p align="justify">MInicuento inspirado en la película "El secreto de sus ojos" de Juan José Campanella.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/10/05/376-madrugaba-mucho#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Mon, 05 Oct 2009 05:50:13 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(375) 21/6/07</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/09/20/375-21607</link>
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		<description><![CDATA[<h1><font face="Arial" size="5"><strong><br /> </strong></font></h1>
<p><font face="Arial1" size="2">Esa iba a ser una fecha de falta de apuros, de falta de afanes y fatigas.</font></p>
<p><font face="Arial1" size="2">Una fecha en la cual solo preocuparse del futuro y de la salud y de los hijos, los nietos.</font></p>
<p><font face="Arial1" size="2">Un día en el que cada día serviría para rendirse ante el fuego del día a día y  no quemarse sino cabalgar a su lado.</font></p>
<p><font face="Arial1" size="2">Un día en el que el frío del invierno y el calor dulzón del verano serían amables.</font></p>
<p><font face="Arial1" size="2">Hacer favores, ayudar a cercanos, quizás a algunos más lejano, un dia de origen de la vida sin trabajar.</font></p>
<p><font face="Arial1" size="2">Ese sería el día en el que mi padre se hubiera retirado.. si no hubiera muerto siete años antes.</font></p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/09/20/375-21607#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sun, 20 Sep 2009 13:05:27 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(374) El perro de segunda mano</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/09/17/374-el-perro-de-segunda-mano</link>
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		<description><![CDATA[<p>Quien no mira a las marquesina de los autobuses, transparentemente translúcidas en su suciedad y ve a las personas, el devenir de la sociedad mientras nos zambulllimos en ese vórtice que se llama aburrimiento de la cotidianeidad.</p>
<p>Incluso ese espejo imperfectísimo nos devuelve unas líneas pequeñas reflejadas de nosotros mismos, esperpento en el callejo del gato de la vida, y ahí nos coloca entre los otros, prescindibles "otros", esperando una corchea que desentone, un agujero negro que absorba o un milagro que encandile.</p>
<p>En esos instantes me sobreviene a la mente, azorada de angustias que son cadenas y depresiones que son anclas, si la vida no será como comprar un perro de segunda mano. Un perro al que ya han querido y al que los amores actuales siempre serán interinos, secundarios, menestrales. Un amor que ya ha conocido el desvirgamiento del reconocerse, del hacerse y ahora solo entiende de un algo ya poseido, un amor ya constreñido en los pliegues rígidos del pasado donde las virtudes se han desgastado y los vicios cortan como aristas.</p>
<p>El perro de segunda mano, bello, pero viejo, solícito, pero a otras fidelidades, es un trasunto parduzco de la vida, que parece que ha querido a otros antes que a nosotros y que solo nos quiere como obligación consecuente con el hecho de comprarnos, sospechosa de necesitar un amo/esclavo al que vincularse con el fin de vampirizarle, con ese tufillo fétido de color verdoso claro, la vida, las ilusiones, el tiempo, las ganas.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/09/17/374-el-perro-de-segunda-mano#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Thu, 17 Sep 2009 18:02:39 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(373) Barro</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/09/01/373-barro</link>
	<guid>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/09/01/373-barro</guid>
		<description><![CDATA[<p>Barro en el suelo que siembra en la calle</p>
<p>Lugares nuevos, sitios, comisarias, locales.</p>
<p>Muertes digeridas, hechos, carreras y vidas.</p>
<p>Un día es una noche, una noche es una vida</p>
<p>Una sonrisa, un mundo, un paraíso, un cielo</p>
<p>un olor nauseabundo de vida, de muerto.</p>
<p>La calle nunca es blanda, y lija el espíritu</p>
<p>manda ¿para que seguir corriendo? si siempre van en coche.</p>
<p>Porque mirar al futuro, anda, vete yendo hacia la noche.</p>
<p>Barro en el alma, roña en la mente, triste exigente, yerma simiente.</p>
<p>Sintiendo, duro, hija del huracán y de la gente.</p>
<p>Mira hacia las ideas, melífluas, inconsistentes.</p>
<p>Mira hacia el vecino, enemigo silente.</p>
<p>Reduce suplerflua, la vida transigente</p>
<p>Inquino, marea, caduca vida formidable.</p>
<p>Alcaldable, Asesino, inteligente, volable.</p>
<p>Mientes divino, sintiente, haragán, lugar inconfesable.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/09/01/373-barro#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Tue, 01 Sep 2009 10:45:55 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(372) El olvido según Almadormida</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/08/29/372-el-olvido-segun-almadormida</link>
	<guid>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/08/29/372-el-olvido-segun-almadormida</guid>
		<description><![CDATA[<p>La enfermedad del olvido se extendió por toda Almadormida. No fue aquella enfermedad insustanciada de Macondo, un olvidar por no conocer. Almadormida olvidó las muertes, olvido las calles, el viento Rido, al tibio y crespo gritar de los aires tras las esquinas, el ruido de las conversaciones taciturnas por el dolor.</p>
<p>Almadormida siguió olvidando, al alcalde, a los que hacían al pueblo el más amigo del futuro, a las novedades, a los libros, a las ideas nuevas, al correr a la plaza al sonido del campanil. Siguió olvidando, se olvidó el dolor sin dejar de sentirlo sordo en el interior, inmanente, se olvidó el cultivo de algunos campos, muchos, todos, se olvidaron de abrir las tiendas. La emigración aquella que alimentó a los hijos de los hijos de los que vieron al terrible Goush llegar al pueblo con su cuerpo de alfeñique y sus ideas de veneno verde, se ocupó de olvidar el pueblo, la región. Al principio mudando casa, luego pensamiento y al final ni apareciendo para los pocos entierros que, por cierto al poco fueron olvidados.</p>
<p>El tiempo y el olvido con su pátina se posó sobre el pueblo como un baño de cariz oscuro y ajeno sin esa añosidad amable de los libros o los maestros.</p>
<p>El olvido dejó atrás a Almadormida con sus leyendas, con sus malvados, con sus víctimas, con sus lágrimas, algunas palpitantes y traidoras a la obliteración obligada por la voluntad. Un olvido hecho pueblo, hito, malecón, punto en el mapa, color en un lugar. Olvido, olvido...hecho de carne de lagarto de Atxaga.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/08/29/372-el-olvido-segun-almadormida#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sat, 29 Aug 2009 20:33:39 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(371) Psicomaquias</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/08/24/371-psicomaquias</link>
	<guid>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/08/24/371-psicomaquias</guid>
		<description><![CDATA[<p>Psicomaquías mentales que al final se resuelven en matices parduzcos, grisáceos, "color panza de burra", nada claro, nada evidente, todo discurso.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/08/24/371-psicomaquias#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Mon, 24 Aug 2009 19:32:44 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(370) Las fotos</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/08/12/370-las-fotos</link>
	<guid>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/08/12/370-las-fotos</guid>
		<description><![CDATA[<p><!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--><br />
<p style="line-height: 150%"><font face="Arial"><font size="2">Las fotos, los pasos, las palabras, los gestos de los que no vinieron.</font></font></p>
<p style="line-height: 150%"><font face="Arial"><font size="2">Aquellos eternamente jóvenes que de pura flor no fueron capaces de madurar.</font></font></p>
<p style="line-height: 150%"><font face="Arial"><font size="2">Aquellos muertos perfectos imperfectible, inmarcesibles, erróneos y rocosos del tiempo</font></font></p>
<p style="line-height: 150%"><font face="Arial"><font size="2">Aquellos a los que la mala suerte, el despropósito o la i mprudencia condenaron a vagar jóvenes.</font></font></p>
<p style="line-height: 150%"><font face="Arial"><font size="2">Todos esos que murieron y se quedaron con esperanzas inconclusas, no empezadas, en un alero del tiempo por el que no pasan estaciones</font></font></p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/08/12/370-las-fotos#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Wed, 12 Aug 2009 18:05:10 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(369) La feria de las flores</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/08/10/369-la-feria-de-las-flores</link>
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		<description><![CDATA[<p><!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--></p>
<p align="justify">La feria de las flores congregaba en los stands a empresas y distribuidores importantes, holandeses, colombianos, argentinos, noruegos. Era el lugar limpio y fragante donde buscar el negocio y la representación. También servía para el contacto, el apretón de manos, para copiar ideas luminosas o abtrusas y, al fin y al cabo, ver y ser visto, invitar y ser invitado por unos y otros.</p>
<p align="justify">Los puestos iluminados, algunos con toda la potencia del marketing en quince metros cuadrados, enseñaban flores, nuevas, antiguas, de novedosa presentación pero ninguna marchita. Olores de aquí y allá, algunos sorprendentes, otros en la frontera de lo dudable, presentaciones y aditamentos para todo uso, fertilizantes y embellecedores, servicios y novedades. Todo ello se unía allí ciencia y economía, poesía y flatulencia, aroma y personas, mezclados en el lugar del comercio, el mercado pero también en el templo del areópago de la flores.</p>
<p align="justify">Juan Enterría representaba a Florpasión, la delegación española de “Flores del Chile”. Su pasión por las flores, morigerada a fuerza de escalafón profesional, renacía en estas reuniones entre negociadores, comerciales y vendehumos, españoles, holandeses, belgas, franceses, británicos, americanos. Como un milagro de la vida volvía a sus tiempos tímidos, tiernos de sus años en la escuela de Horticultura de Leuven. Nuevos floristeros, nuevos cultivadores de tal o cual especie, de tal o cual efecto, de tal o cual variedad. En esas ocasiones sus ojos, entrados en la cuarentena, brillaban en un segundo pirotécnico y luego, con la verdad marcersible de las ilusiones volvía a su redil cuadriculado de las necesidades de distribución y los volúmenes de venta marcados en deliciosos fustes.</p>
<p align="justify">Claveles, peonías, bouquets ordenados y estéticos de gerberas, rosas de Fui, azaleas exóticas de Tailandia o poinsetias de Birmania llenaban los ojos de colores, olores, sinestesias que casaban, como de cuadro de anuncio en televisión, con unas músicas previsibles y de lounge de aeropuerto. Este matrimonio reconvenido y reconocible amargaba el suave dulzor del olor perfecto de mil maderas, de mil, lugares, de mil personas a Enterría y creaba la sensación verdadera de ser un mercado sin ilusión donde se paga dinero por ver la última agonía real de las flores perfectas del campo, por conocer el follaje más agreste y más amigo, por comprar los esquejes y almacigas más eficientes y por ver las flores en maceta con mayor porcentaje de éxito.</p>
<p align="justify">Juan Enterría tenía una reunión a la una, que probablemente acabaría en comida, y, mientras tanto, deambulaba por su stand, y el de los alrededores observando algunos cambios importantes, Dumech ha cambiado la tendencia en la búsqueda de la azucena (Calendula oficialis) más florada. Los japoneses vuelven reeditados con sus lirios y crisantemos perfectos de piel de Geisha. Las orquídeas este años son más grandes y coloridas pero parece que su olor se opaca rápido, muy interesante esas presentaciones ornamentales Kenyaflowers, esta tarde procuraré establecer un contacto.</p>
<p align="justify">Mozos entran y salen, escaleras, cuchillas, cubos, galanterías gazmoñas susurradas, claveles que no son sino trajes de faralaes al viento,  entre el negocio que solo refleja entre humedad y aromas la futilidad del tiempo, el amor a la vida.</p>
<p align="justify">Enterría bosteza, con discreción, mira al horizonte de semovientes vendedores y compradores en el gris marengo, el marrón de temporada y el azul marino, un mar blando y abigarrado enseña el moverse que representa la industria.</p>
<p align="justify">De repente en el fondo, débilmente ilustrado por sus discretos guardaespaldas algo llama la atención. Un anciano, puede que tuviera más de noventa años, avanzaba en su silla de ruedas automática empujada por un auxiliar en dirección al centro de la exposición. Fuera el frío de Hamburgo aniquilaba esta falsa sensación de epifanía interior de la primavera.</p>
<p>Era Schrader, el padre de esas prímulas negras sutiles y amenazante, el comerciantes alemán perdido en el tiempo del siglo XX que abandonaba su sueño cartujo en la Argentina para presentar quizás su última flor, quizás su último hálito de vida. El trasiego de gente y la música ambiental neutralizante no acababan de esconder algunos gritos de fuera: Asesino, asesino.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/08/10/369-la-feria-de-las-flores#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Mon, 10 Aug 2009 16:36:59 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(368) Escribo poesía mientas de cuando en cuando veo el resultado del futbol</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/07/22/368-escribo-poesia-mientas-de-cuando-en-cuando-veo-el-resultado-del-futbol</link>
	<guid>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/07/22/368-escribo-poesia-mientas-de-cuando-en-cuando-veo-el-resultado-del-futbol</guid>
		<description><![CDATA[<p><!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--></p>
<p>Escribo poesía, pequeña, matizosa, con señas sin dirección, buscándome.</p>
<p>Escribo eso que es poesía solo porque yo la llamo pero son fusas sin pentagrama, ajenísimos toques pequeños de un laud pequeñísimo.</p>
<p>Escribo, en eso estaremos más de acuerdo, y hablo sobre mi, sobre ese insignificante ser que está bajo el sombrero del hijo del hombre de Magritte. Ese ser dulzón como la pólvora y tristancho que me acompaña por la parte interior de mi sombra.</p>
<p>Y de cuando en cuando, mientras navego por la tristeza, la alegría, la ira y una columnata de principios morales e ideológicos a los que someto a vaivenes quirúrgicos y sísmicos con el escribir, miro el resultado del fútbol.</p>
<p>Como Picasso, como Neruda, como Pessoa, como Stephen King. Ciñéndome el día a día, negándole su papel de verano caluroso en el séptimo infierno de Dante. Es el día a día del cual extraer una idea, un mundo, un grito, una pequeña llave con la que entreabrir el mundo que ya de antemano desconozco y desconoceré.</p>
<p>Taño un laud y miro de reojo a los molinos que se que son duros como la piedra de los cuarteles contra los que chocaba y al final chocó Roque Dalton.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/07/22/368-escribo-poesia-mientas-de-cuando-en-cuando-veo-el-resultado-del-futbol#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Wed, 22 Jul 2009 19:37:15 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(367) El pájaro Dodó</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/07/12/367-el-pajaro-doda</link>
	<guid>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/07/12/367-el-pajaro-doda</guid>
		<description><![CDATA[<p><!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--></p>
<p align="justify">Mauriciano como el agua o la poca profundidad de aguas. El pajaro dodó se siente a veces albatros otras veces gorrioncillo o cuco. En alguna ocasión deseó ser gigüeña volviendo o yendo a otros lugares.</p>
<p align="justify">El pájaro Dodó conocía de su inexistencia futura por esa sensación sinestésica del dolor futuro. Por esa tendencia torpe a dejar de sentir ahora para dejar de hacerlo en el futuro. Almacenar recuerdos hoy para construir un futuro aparentemente más amable. Tamaña tontería, si en el pasado no fuimos nosotros y en el presente, esa línea geométrica imposible, tampoco lo somos ¿Quien nos dice que proyectar nuestros deseos procrastrinadores del hoy al mañana vaya a solucionarnos algo?.</p>
<p align="justify">El Dodó vive, hoy no, con esa sensación de posposición para un mañana que no llegará, que no será. Puede que el cambio de las costumbres, los animales humanos o las aristas que pueblan cada recodo de los minutos sean quienes acaben con ellos pero la verdad es que ya están muertos.</p>
<p align="justify">Muertos en ese vivir un futuro inexistente añorando una melancolía del futuro que no es. Esa trampa, esa vaciedad huera y torpe solo lleva a encallar el estrave en la rada más rara, la del pasado inexistente, el presente pospuesto y el futuro nostálgico. Un dolor que desemboca, sin cauterización, en la eliminación, la extinción, la muerte hace tiempo.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/07/12/367-el-pajaro-doda#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sun, 12 Jul 2009 20:23:54 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(366) La noche más larga</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/07/04/366-la-noche-mas-larga</link>
	<guid>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/07/04/366-la-noche-mas-larga</guid>
		<description><![CDATA[<p><!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--></p>
<p align="justify">Ojalá esta noche en Ítaca no acabara</p>
<p align="justify">Ojalá el sol no volviera, los amigos no marcharan, los amores no se ocultaran de su epifanía.</p>
<p align="justify">Quizás si la noche se atara con cuerda de globo....</p>
<p align="justify">Puede que si los amigos lo fueran con las vísceras fuera...</p>
<p align="justify">Así sería aunque el mundo nos moldeara y ya no nos topáramos y tropezáramos con sus esquinas feraces y agudas.</p>
<p align="justify">El vino será más dulce, la verdad más amable, esa noche.</p>
<p align="justify">Los amigos más sinceros, los amores más duraderos, todo por esta noche, para esta noche, para acabar con esta noche.</p>
<p align="justify">Si esto fuera así las calles serían dulces, los momentos agrios del pasado no olerían tan amargos. El tiempo no sería ese enemigo paranoico. Sería la noche más larga, un título nobiliario, una verdad sin otro cuele, una mina de la que sacar segundos.</p>
<p align="justify">La noche más larga donde hablar y decir, donde enfadarse poco y reír mucho, donde encontrar y andar, donde buscar sin sentir. La música caliente y pulsante llamaría a la danza, al placer, a la risa, a la mezcla, a la confusión, a la sinceridad.</p>
<p align="justify">Si esa noche existiera, mi nariz inválida algunas vez se ha topado con su olor dorado, quizás todo lo demás volvería a su ser, como si fuera la dovela epicúrea de esta vida gris. La noche más larga veneno y antídoto.</p>
<p align="justify">La noche que se tiñe de frío o calor pero no destempla, la que comienza de oscuro o de blanco pero no mancha, la que se agrega poco a poco o genera un ejercito pero no abunda en males.</p>
<p align="justify">Esa noche, la más larga, la del amor, la de la amistad, la de la vuelta a la casa sin dejar la calle, la del pensamiento abierto y dormido, la de aquellos que jamás fueron así y jamás serán de nuevo porque se caen por el precipicio del reloj engañándote sinceros.</p>
<p align="justify">La noche más larga por la que no me importaría pasar, aún con dolor de su fin, aunque supiera que tras ellas me espera el barquero y su laguna.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/07/04/366-la-noche-mas-larga#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sat, 04 Jul 2009 20:12:12 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(365) Coche hacia el amanecer</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/06/26/365-coche-hacia-el-amanecer</link>
	<guid>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/06/26/365-coche-hacia-el-amanecer</guid>
		<description><![CDATA[<p><!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--> </p>
<p style="margin-bottom: 0cm">Se abre la masa boscosa del horizonte y entre las nubes asoma el sol del día. Vano, real, etéreo, amanecedor.</p>
<p style="margin-bottom: 0cm">El día amanece con los kilómetros de carretera reflejándose ligeramente en ese espejo imperfecto que es el alquitran desgastado, brillante, y algo pintado. La ventana deja entrar, por la rendija insobornable , de un frío de madrugada, de trassnoche, de tiempo que se gana al día y a la noche aunque el cuerpo se rebele.</p>
<p style="margin-bottom: 0cm">Hoy es el día del resto de la vida, es el día donde aquellos augirios de muerte y de dolor se tenían que haber cumplido. La livertad, sin embargo, se ha manifestado como una flor, a veces, fétida, de un color sorprendentemente verde y fea pero exquisita en el aura queproyecta sobre los que le rodean. El futuro se viste con el anaranjado sonriente del amanecer.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/06/26/365-coche-hacia-el-amanecer#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Fri, 26 Jun 2009 06:29:20 +0100</pubDate>	</item>
	<item>
	<title>(364) Llorón</title>
	<link>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/06/18/364-lloron</link>
	<guid>http://almadormida.nireblog.com/post/2009/06/18/364-lloron</guid>
		<description><![CDATA[<p><!-- 		@page { margin: 2cm } 		P { margin-bottom: 0.21cm } 	--></p>
<p align="justify">Cuando ella murió, se fue, siguió viviendo en otro lado, quizás otra dimensión, quizás la próxima esquina comenzó a llorar.</p>
<div align="justify"></div>
<p align="justify">Fue un llanto torrencial de monzón, fue tormenta de verano, fue ciclón caribeño, fue huracán de sensaciones y lluvias saladas. Las lágrimas se secaron, los segundos de llanto pasaron y se convirtieron en meses pero el llanto seguía como un Guadiana esperando un brotar aquí o allí.</p>
<div align="justify"></div>
<p align="justify">Siguió llorando lágrimas secas, rocas lunares del dolor que arañaban su lagrimal y su corazón antes tocado de ala de libélula. Siguió llorando aunque seguían levantándose, desayunando, trabajando, comiendo, dormiendo.</p>
<div align="justify"></div>
<p align="justify">Un día volvió a brotar ese llanto pero ya no fue tormenta sino leve llovizna, que provenía de arriba, de abajo, de lado, movida por el viento desconocible del tiempo, de la situación, del mundo. Dable a la autocompasíon y al daño, el dolor se hizo caracola inmarcesible en su interior, caverna dentro de una cascada de agua sutil y sucia.</p>
<div align="justify"></div>
<p align="justify">Seguía llorando, orvallo, txirimiri, lejano, con un rugido pulmonar, en las tardes de bombillas de poca potencia en otoños en calles estrechas de barrios populares. Gastó su llorar aquí y allá, dejando charquitos junto a las paredes, dentro de la bañera llena de agua, en un instante de lejanía entropica.</p>
<div align="justify"></div>
<p align="justify">Siguió llorando y siguió llorando hasta el día en el que decidió dejar de llorar. En ese momento, se paró un instante y se quedó quieto. La gravedad y el puente hicieron el resto.</p>
<div align="justify"></div>
<p align="justify">En ese momento otra persona comenzaba a llorar.</p>
<p><a href="http://almadormida.nireblog.com/post/2009/06/18/364-lloron#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Thu, 18 Jun 2009 05:44:41 +0100</pubDate>	</item>
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